Estamos viviendo un momento de nuestra sociedad en el que las redes sociales dictan aquello que es correcto o no a nivel estético. Lo que los usuarios publican en las redes para muchxs es lo que manda y parece que, si no te ajustas a ello, eres una persona que ‘debería’ ser desplazada y que, como mínimo, será señalada por el resto como si de ‘un bicho raro’ se tratase. La historia que os traemos hoy tiene mucho que ver con esto.

El acné es algo a lo que muchísimas personas tienen que enfrentarse a lo largo de su vida. Suele predominar en la adolescencia, pero esto puede alargarse en los años y su evolución puede resultar completamente imprevisible. Ya no se trata solo de los problemas ‘físicos’ que esto pueda comportar, sino que también existen los problemas ‘sociales’ y el cómo tener la cara ‘marcada’ puede ser motivo de burla.

La protagonista de nuestra historia de hoy sufrió, desde joven, un grave problema de acné que, a lo largo de los años, lejos de desaparecer, fue empeorando y, ahora, las marcas de su cara no desaparecen y su piel sufre de una condición llamada psoriasis.

Su rostro suele lucir seco y sonrojado, como si estuviese quemado por el Sol. Es una condición que hace que la piel se ‘descame’ y causa mucho dolor y picazón a la persona que la sufre. Hay muchos medicamentos que pueden luchar y retrasar los efectos de esta enfermedad, pero, hoy en día, no existe ninguno que pueda curarla de forma definitiva.

Sophia Ridlington, de 22 años y natural de Grimsby, Inglaterra, sabe muy bien de lo que estamos hablando. Sufre de esta dolencia, como muchos de los miembros de su familia, y esto le ha causado una gran cantidad de problemas.

«Ha sido muy duro; mi psoriasis es visible en mi cuerpo incluso cuando intento taparla, especialmente en mis manos. Pasé la mayoría de mis días pensando cómo iba a cubrir mi psoriasis del resto del mundo».

Esto también le llevó a tener problemas con su expareja. Cuando ella decidió explicarle su condición y le mostró su piel, el muy cretino la abandonó y le dijo que no quería ni verla en pintura (quizás, la que debía alejarse de él era ella, ejem). Obviamente, eso fue realmente desgarrador para la joven y tuvo un efecto sobre cómo vio su enfermedad a partir de entonces.



Pero ella decidió no dejar que nada de eso la detuviera. En cambio, se convirtió en toda una artista y aprendió a maquillarse perfectamente. No solo descubrió una forma de cubrir la piel seca de su rostro, sino que también encontró una salida para su creatividad a través del mundo del maquillaje.

La pasión que ha desarrollado por el mundo del maquillaje la ha llevado, incluso, a poder entrar en el mundo del maquillaje de efectos especiales. Este tipo de técnica es aún más difícil porque requiere un verdadero sentido del arte. Y a través de practicar estas actividades, ella ha conseguido ganar mucha más confianza en sí misma.

Incluso dice que ahora quiere comenzar su propio negocio de maquillaje a través del cual puede ayudar a otros a transformarse como hizo ella años atrás. Quiere que todos puedan sentirse cómodos en su piel sin importar cómo se vean sin maquillaje y mostrarles lo fácil que es hacer que su piel se vea hermosa.

Explicaba en una entrevista a The Mirror que todavía tiene muchos problemas con su piel, ya que el área afectada cubre una gran parte de su cuerpo. Pero a ella solo le importa la piel de su cara porque es lo que está más visible para el resto del mundo.

Ella dijo que es difícil usar tanto maquillaje porque puede irritar la piel, pero como está acostumbrada a hacerlo, se ha convertido en una especie de pasatiempo para ella. El truco, además, es utilizar crema hidratante entre su piel y el maquillaje (si es que la práctica hace al maestro…).

A vosotrxs, ¿qué os parece esta historia de superación? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Relieved, Viralthread.