Los Talent Shows como Got Talent que están apareciendo en todas las partes del mundo están dando una segunda vida u otra vía de promoción a muchos magos e ilusionistas. Y, sobre todo, a una rama concreta del ilusionismo conocida como mentalismo.

El ilusionismo, según la RAE (Real Academia Española) comprende todo lo que vulgarmente conocemos como magia. Un arte escénico representado como un espectáculo de habilidad que consiste en producir efectos que, aparentemente, son inexplicables. Estos efectos fingen hacer realidad lo imposible y van desde simples trucos de cartas a lecturas mentales.

Otra práctica muy habitual en este tipo de espectáculos, sobre todo en los de mentalismo, es la hipnosis. Todos tenemos presente cómo funciona esta práctica en un sentido estereotipado, es decir, miras el péndulo y luego eres un títere en las manos del hipnotizador.

Pero, ¿qué es la hipnosis y qué se puede lograr con ella?

La hipnosis es un estado mental al que se puede inducir a una persona (o personas) con unas sugestiones preliminares que hacen que, una vez se ha entrado en ese estado, se pueda manipular a esa persona con facilidad para que su hipnotizador les pueda ayudar a hacer o pensar en ciertos temas o acciones específicas. Sin embargo, existe un debate intenso sobre la hipnosis, ya que algunos científicos ponen en duda su veracidad. La realidad es que, de hecho, incluso tiene aplicaciones clínicas.

Se usa en medicina, pero, sobre todo, en psicología y se aplica como sistema de apoyo para muchas terapias para ayudar a las personas a superar ciertos comportamientos y/o actitudes llevándolos a un estado de trance y haciendo más fácil sugestionarlos para, por ejemplo, percibir el tabaco como algo malo. Se puede usar para superar el insomnio, solucionar malas costumbres para sufrir menos dolor (funciona como analgésico).

Pero, como decíamos antes, también tiene un uso más comercial, como en los espectáculos de hipnosis. En estos, el hipnotizador logra que algunos espectadores (él mismo selecciona a aquellos en los que podrá influir más fácilmente) hagan una serie de acciones que él les ordena.

Dentro de estos shows, a menudo encontramos una parte dedicada al mentalismo que se dedica, en resumen, a leer mentes. En principio, la telepatía no existe, al menos a día de hoy, y por muy calvo que seas nunca tendrás los poderes del profesor Charles Xavier de los X-Men. Pero el mentalismo no trata sobre eso, no obra sobre lo sobrenatural sino que se dedica a conocer cómo opera tu cerebro para inducir a las personas a una respuesta o un pensamiento concreto. Es decir, un mentalista no puede conectarse a tu mente para saber que estás pensando en el color rojo, pero puede observar tus gestos (por pequeños que sean) y tener un conocimiento sobre los procesos mentales tan elevado que pueda llegar a adivinar lo que estás pensando.

En España, uno de los mayores magos/ilusionistas que tenemos es, sin duda, Luis Pardo, de hecho, es uno de los mejores del mundo. Este artista está especializado en, precisamente, lo que hemos estado hablando hoy, hipnosis y mentalismo.

Luis Pardo es dinámico, espectacular y no se limita a sorprender a su público, sino que les hace viajar por un camino de emociones y sensaciones. El tipo de magia que hace comprende trucos como experiencias de transmisión mental, predicción, escapismo y pruebas arriesgadas donde pone en peligro su vida.

A continuación, os dejamos un vídeo de una actuación suya para que disfrutéis de este arte escénico.

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