Todos aquellos nacidos a finales de los 80 y principios de los 90, recordaréis con total claridad al que fue uno de los actores más icónicos de cualquier película infantil/comedia que se apreciase. Si os decimos Macaulay Culkin a muchos os sonará, pero si os decimos ‘Solo en casa’, ‘Mi chica’ o ‘Niño rico’, ya no hay ningún tipo de dudas sobre de quién estamos hablando.

Macaulay fue uno de los iconos más representativos de una de las mejores épocas del cine familiar y, de su mano, nos llegaron algunos de los clásicos inmortales que hoy en día tenemos la suerte de ver.

Pero no todo en su vida era ‘brillante’. La mala relación con su padre y la ansiedad y la presión de la industria en la que trabajaba, con el paso de los años, le hicieron caer en el mundo de los ansiolíticos y las drogas.

Su popularidad empezó a decaer y, de la noche a la mañana, dejó de salir en películas. Se retiró por completo y nunca más se estrenó una cinta con este niño rubio con cara de pillo como protagonista.

Dentro de ese bucle de dinero, drogas e infelicidad, Macaulay se estaba perdiendo cada vez más y la gran cantidad de imágenes que nos llegaron de él en un estado lamentable eran la prueba de ello. En muchas ocasiones, la prensa llegó a temer en serio por su estado de salud.

Ahora y después de muchos esfuerzos, el actor ha decidido, al fin, hacer un punto y aparte en su vida y dejar de lado toda la toxicidad que había regido su día a día en la última década. Decidió someterse a un intensivo tratamiento de rehabilitación para poder volver a ser quien nunca debería haber dejado de ser y volver a ser (o al menos a intentarlo), esa estrella que resplandecía con brillo propio.




Todo esto, que podrían ser solo palabras, ha quedado demostrado con una prueba irrefutable. Hace apenas unos días, Macaulay se presentó en el programa de Ellen Degeneres y todos nos quedamos boquiabiertos al ver el estupendo aspecto que tenía el joven.

Su aspecto era completamente diferente al que habíamos podido verle en sus últimas apariciones. Ya no había no rasgo de ese aspecto hiperdelgado y desaseado; su cara volvía a lucir joven y risueña. Macaulay, que visitó el programa para promocionar su marca de estilo de vida y podcast Bunny Ears, había ganado unos cuantos kilos y en su mirada se notaba que estaba en una nueva etapa de su vida.

Apareció con las uñas pintadas de rojo y una gran cantidad de anillos de todas las formas y tamaños, pero, por lo demás, su aspecto era de lo más convencional. A partir de estos elementos, muchos de los espectadores empezaron a especular en las redes sociales sobre una posible homosexualidad del actor la cual, a pesar de rumorearse, nunca ha sido confirmada.

Lo que sí es seguro, es que todo el mundo que pudo ver a la antigua estrella de la gran pantalla, se alegró del gran paso adelante que había conseguido y de poder volver a tenerlo (o al menos eso se espera), de vuelta a la gran pantalla.




En la entrevista, además, explicó un poco todo el periplo que había pasado a lo largo de este tiempo y habló, de forma directa y sin tapujos, sobre su adicción con la heroína y los antidepresivos y como estos lo habían ido desgastando hasta dejarlo como en las imágenes que pudimos ver de él hace unos pocos años.

Macaulay explica que a menudo los fans le piden que haga la cara de «Solo en casa», pero él se niega. «Ya he estado ahí, ya lo he hecho. Tengo 37 años, ¿vale? ¿Vale mamá?«, bromeaba. También explicó que intenta no salir de casa durante la Navidad porque es «su estación, la estación Macaulay». Asimismo asegura «que no la puede ver de la misma forma que los demás porque recuerda todo lo que sucedía detrás de las cámaras en el rodaje».

Aquí os dejamos el vídeo de una parte de la entrevista:

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta ‘vuelta al ruedo’ por parte del actor? ¿Os gustaría volver a verlo en una nueva película? dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 




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