Pocas cosas hay más reconfortantes que llegar de una exhaustiva jornada de trabajo y estirarse en el sofá a ver la tele. Ir paseando de canal en canal, buscando aquel entretenimiento que más se adecue a nuestras exigencias, a nuestras necesidades. De repente pasamos por un canal que lleva ‘Cuatro’ por nombre y que, da la casualidad, es el canal número cuatro en nuestra lista de canales.

¿Qué están poniendo ahí? ¿Por qué nos paramos y quedamos hipnotizados, siendo incapaces de cambiar a otro canal? Es porque, como no podía ser de otra forma, están echando ‘First Dates’, uno de los programas más divertidos e irreverentes de la televisión actual.

Hoy, como ya hemos hecho en anteriores ocasiones, volvemos a traerlo para hablar de una nueva situación delirante que el formato nos ha regalado recientemente. ‘First Dates’ nunca decepciona y aquí os traemos la prueba de ello. ¿Os gustan los globos? Pues os gustará esta historia (o la odiaréis, quién sabe).

RD es un joven de 23 años que, como ya pudimos ver desde el primer momento, destaca por ser verdaderamente excéntrico y con más de un pájaro en esa cabecita suya: «Soy un diseñador de moda y mis followers en las redes sociales me adoran, lo quieren todo de mí y les mando mucho love. También tengo algunos haters, unos cuantos, pero esos no me importan».

El pobre de Carlos Sobera presenciaba esta escena visiblemente desconcertado. A duras penas podía contenerse la risa y, como pudimos ver en su cara, ya había calado al joven. La cosa se iba a liar bastante.

RD tenía muchas expectativas con su cita. Según él, buscaba que esta persona pudiese ‘solucionarle la vida’, por lo que cuando vio a la que sería su cita… se le cayó el mundo al suelo. Se trataba, al igual que él, de un diseñador de moda que llegó vestido con un inmenso traje de globos.

Su nombre era Moisés y venía directamente de Murcia. Él se definía como un fanático de la moda que había desfilado en la Fashion Week de Alicante y en la Fashion Week de Murcia«Me da igual ir vestido con preservativos, con condones… vestido con bragas, con gafas… me da exactamente igual», declaraba el murciano con muchísima seguridad en sí mismo y en su propuesta estética.



«Me da igual ir vestido con preservativos, con condones… vestido con bragas, con gafas… me da exactamente igual»

Pero RD no valoró en absoluto la original propuesta de Moisés y, desde un primer minuto, se mostró escandalizado con la persona que le habían plantado delante. Lo primero que hizo fue preguntar si esa era su cita, para luego decirle a la cara: «Yo me voy porque no estoy interesado en conocerlo». Al parecer y según RD, ‘Olía mal porque no iba depilado, llevaba un peló horriblemente teñido y, además, tenía entradas’.

«Soy una persona muy superficial y tú no me has entrado por los ojos, así que me marcho».

RD se iba a marchar, pero Sobera lo convenció para que, al menos, le diese una oportunidad. Después de cambiarse de ropa, Moisés se acercó con la intención de olvidar lo ocurrido, pero nada, absolutamente NADA fue a mejor: «No me has enseñado tu declaración de la renta, que es lo más importante»… esa fue la gota que colmó el vaso.

Se levantó y se fue. Moisés se quedó plantado en la mesa hasta que Sobera, en su infinita bondad, le dijo que él lo acompañaría y lo animó a seguir intentándolo.

A vosotrxs, ¿qué os parece lo ocurrido en esta cita? ¿Creéis que RD ha actuado de la mejor forma posible? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Cuatro, ABC.