Que el mercado laboral es machista es algo que muchas personas han podido comprobar en su propia piel en nuestra sociedad. Condiciones laborales especialmente negativas para las mujeres, la diferencia de salarios o ciertas ofertas laborales y procesos de selección denigrantes son algunos de los síntomas de esta enfermedad que sufre el sistema. Pero nos resistimos a pensar que esta dolencia que sufrimos es crónica y lo mínimo que podemos hacer es denunciar esos casos en los que se está realizando un trato injusto hacia otra persona.

Un ejemplo flagrante de esto se ha producido recientemente y lo ha publicado Alejandra en Twitter mediante la cuenta @Relatofeminista. La joven de veintitrés años está estudiando Periodismo y mostró su interés por una oferta de trabajo como secretaria de dirección.

Alejandra consideraba que era un puesto de trabajo idóneo para ella ya que cumplía todos los requisitos, pero, por lo visto, la empresa en cuestión no opinaba lo mismo. La primera señal de que algo iba mal se produjo cuando le pidieron fotos de cuerpo entero para poder completar su perfil y valorar si pasaba a la siguiente fase del proceso de selección.

En ese momento Alejandra se indignó y se enfadó muchísimo, pero eso no era nada, el plato fuerte llegó cuando le indicaron que no solo se pedía una implicación profesional en el empleo, sino que también se requería un “trato” personal con el director explicitando que debía tener “relaciones esporádicas” con el que sería su jefe.

Por suerte, la joven (que se define como feminista) tiene una cuenta en Twitter la cual utiliza para realizar denuncias sobre las injusticias que se cometen en relación a las mujeres. Y este último caso le afectó personalmente y, aunque dudó de colgarlo debido a que era tan desagradable que parecía fake, terminó publicándolo.

Sobre todo después de una última petición por parte de la empresa en la que le solicitaban contactar por Skype para que pudieran verla físicamente. En ese momento decidió que tenía que difundir esta oferta de empleo, pese a que no ha dicho de qué compañía se trata para evitar posibles denuncias.

En los mensajes, la empresa juega con los dobles sentidos y no se termina de entender si buscan una secretaria o una chica de compañía. Lo único que hace es insistir en ver el cuerpo de la chica y en indicar el salario (3.200 euros), además de dar a entender que si mantenía esas “relaciones esporádicas” (según Alejandra esta es una cita textual) podría llegar a cobrar aún más.




El hilo en Twitter se llenó de comentarios pidiendo el nombre del negocio en cuestión y denunciando situaciones parecidas. Lo que está claro es que este no es, ni de lejos, un problema puntual y que poner el físico como requisito es una práctica más que habitual.

Precisamente, el hecho de que tenga miedo a denunciar es lo que preocupa a Alejandra ya que parece ser que existe cierta impunidad a la hora de perseguir ofertas laborales como esta. Chicas que buscan trabajo y exponen su correo de forma pública terminan recibiendo mensajes como estos y sintiéndose discriminadas y, no solo eso, indefensas.

Es importante que todos tomemos consciencia de este problema para intentar solucionarlo, pero aun es más prioritario que las autoridades y la ley se ajusten a las necesidades de la sociedad para que no sea tan sencillo publicar ofertas como esta (o muchas otras) y salir indemne.

¿Os han hecho nunca ofertas de trabajo con condiciones parecidas? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.




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Fuentes: vozdegalicia, vanguardia