Los más canosos recordaréis el Blandiblú, esa especie de moco verde clavado al flubber con el que jugábamos como si no hubiese un mañana. Podíamos pasar horas estirando y moldeando con pelota anti estrés para niños.

Ahora puede que las generaciones más viejas y las más nuevas podamos compartir experiencias ya que, como todos sabemos, las modas son algo cíclico y todo termina volviendo.

Pero desde la crisis nos hemos vuelto más austeros y lo que se lleva ahora es hacérselo uno mismo para conseguir esa sustancia viscosa (no seáis mal pensados), De hecho, el término usado actualmente para referirse a este moco verde es slime, que literalmente significa baba o lodo.

El hacer este producto de forma casera ha hecho que aparezcan más versiones diferentes y personalizadas de este: slimes con todos los colores, algunos de tamaño descomunal, otros con purpurina, etc.

Para aprender cómo podemos hacer uno es realmente fácil. En YouTube podemos encontrar muchos tutoriales donde explican como fabricar diferentes tipos de slime.

Pero hay que tener cuidado con lo que ofrecemos o damos a nuestros pequeños para que jueguen, ya que algunas de las composiciones que aparecen por Internet puede que contengan químicos perjudiciales para la salud.



Por ejemplo, hay una forma de fabricar los slimes mediante pegamento, bicarbonato, arcilla, quitaesmalte, pasta de dientes, ambientador y también con ácido bórico. Y es precisamente este último componente vendido en farmacias el que le da la textura pegajosa y, al mismo tiempo, lo que convierte un simpático moco verde en un juguete tóxico. Este químico puede causar quemaduras si no se manipula adecuadamente, tanto que, de hecho, ha sido informado por la OCU.

La Organización de Consumidores y Usuarios ha explicado que la ingesta de este producto puede que provocar descomposición y problemas gastrointestinales además de lesiones y abrasiones en la piel. Con cantidades mayores se vuelve, obviamente, aún más peligroso y puede causar arritmias e insuficiencia renal haciendo que, en los casos más extremos, sea necesario un lavabo gástrico.

Pero, si los más imprudentes consideráis que todo esto son habladurías, tenéis que saber que a finales del mes pasado, el departamento de Salud del Gobierno de Navarra alertó del aumento de casos de intoxicación debido a la fabricación casera.

Otra organización, FACUA-Consumidores en Acción, realizó la siguiente declaración: «Con frecuencia las intoxicaciones se producen por rellenar botellas de agua con soluciones de ácido bórico, ya que al ser transparentes se confunden fácilmente con el agua y se beben erróneamente».

Eso no significa que no se puedan fabricar esos juguetes, sino que hay que buscar alternativas sin ácido bórico, cosa que podremos encontrar fácilmente en YouTube.

¿Habéis probado nunca de fabricar un slime? ¿Os gustaría hacer uno? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: elconfidencial, diariodeleon