Dentro de poco se cumplirá un mes del trágico acontecimiento que dejaba helada a media España. Todos los medios de comunicación abrían con la misma noticia: el pequeño Gabriel, desaparecido desde hacía dos semanas, aparecía muerto y la presunta asesina era su madrastra, Ana Julia Quezada, quien habría ocultado su cadáver todo ese tiempo.

Ello desató una tormenta sin precedentes en el panorama sociológico de la península. La opinión pública saltó por los aires y las discusiones se ‘pasearon’ desde la viabilidad o no de la prisión permanente revisable, hasta la implementación de la pena capital.

Han pasado los días y el ambiente se ha enfriado un poco. Ana Julia está en pleno proceso penal de ser juzgada y condenada por sus crímenes. Para saber la conclusión de todo esto habrá que esperar un tiempo -bastante largo- y, mientras, todo lo que podemos hacer es especular.

Esta mañana, para sorpresa de todxs, Ana Rosa Quintana recibía en su programa una carta escrita por Ana Julia, en la cual intentaba dar explicaciones respecto a lo que había pasado y a lo que estaba pasando mientras ella estaba encerrada.

En la carta intenta ‘justificar’ alguna de las terribles acciones que cometió escudándose en cosas como que no fue “suficientemente fuerte” para confesar su delito y que lo único que consiguió fue irse “metiendo en una bola más grande”.



Puede parecer que está arrepentida, pero, en realidad, aprovecha la misiva para remarcar que el asesinato del pequeño Gabriel solo fue “un accidente”. En la carta se especifica también que, según ella, muchas de las cosas que se han dicho desde su encierro son “mentiras” y que está muy “impactada” por todo ello.

Ana Julia, en esta carta, responde a una que la presentadora le envió a prisión, iniciando así una correspondencia mutua.

Aquí os dejamos, de forma íntegra, transcripción de la carta que recibió Ana Rosa: 

“Hola, Ana Rosa

Gracias por escribirme por preocuparte por mí. ¿Que cómo estoy?

¡Pues te puede imaginar, nada bien! Ante todo pedir perdón a toda la familia de Gabriel y a todas las personas que he hecho daño. No puedo hablar mucho por el secreto de sumario. Lo primero estoy impactada de saber todas las mentiras que se han dicho de mí. ¿Mi versión de los hechos? Fue un accidente y siempre lo diré porque es la verdad. Me asusté mucho y el miedo te bloquea y eso me pasa a mí. No fui lo suficientemente fuerte para decirle a mi pareja ni a nadie lo que había pasado y poco a poco me fui metiendo en una bola cada vez más grande. Sé que no tengo excusa por el accidente. Quité a la persona que amo lo más grande que uno puede tener: un hijo.

Ángel, Patricia a todos perdón, sé que pasaré el resto de mi vida aquí pero esto es en lo que menos pienso. Tengo una hija y le he hecho mucho daño. Espero que ella algún día me pueda perdonar. También creo que cometas el delito que cometas nos tienen que tratar como personas. A mí me han tratado muy mal ciertas personas en el calabozo y en más sitios. Por eso cuando llegué a prisión me pareció el cielo, os podéis hacer una idea. Incluso fueron a ver a mi familia a República Dominicana y mi pobre madre sufre del corazón. ¡Y eso no está bien! Tengo mucho que contar y en cuanto pueda lo contaré. ¿Y os digo por qué? Porque lo que está escrito se lee, os seguiré escribiendo en cuanto pueda.

Un saludo y gracias.

Ana Julia Quezada Cruz”

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Fuentes: ABC, El Mundo.