Tamara Macarena Valcárcel Serrano, mejor conocida como Tamara, es una de las cantantes de boleros más populares de toda España. La sevillana, a lo largo de su prolongada carrera como cantante, nos ha regalado brutales piezas como Si nos dejanCada día y una versión de El gato que está triste y azul del mítico Roberto Carlos.

En 1999 nació su figura como cantante melódica. Su debut con el álbum ‘Gracias’, compuesto por grandes boleros y rancheras, fue todo un soplo de aire fresco para el panorama musical de España por aquel entonces. Ese trabajo se alzó con, nada más y nada menos, que 8 discos de platino, lo que se dice muy rápido. En América Latina también fue un ‘pelotazo’ y estuvo en el número uno de listas de países como Venezuela, México y Colombia.

Su fama no hacía más que empezar y, a lo largo de los años, cosechaba éxito tras éxito. Su brillo no paraba de crecer y, con 15 años de carrera musical a sus espaldas, nadie duda de su calidad como artista. Su voz, su presencia en el escenario… es un todo que, a cambio de nada, nos lleva a otros mundos.

Hoy, a sus 34 años, Tamara había decidido dar una pausa a su carrera profesional y dedicarse por completo a su familia. A pesar de haber desaparecido de los grandes escenarios, la sevillana seguía estando muy activa a través de sus redes sociales.

Sus tareas como madre le han ‘robado’ gran parte del tiempo que tiene disponible en su día a día y criar a 4 hijos: Daniella, Leandro, Valentina y Héctor… pues no es tarea fácil y le han requerido una dedicación casi completa.

Llevaba tiempo desaparecida en lo que a noticias ‘relevantes’ se refería… hasta ahora, que ha vuelto a ser portada de todos los diarios de prensa rosa a raíz de unas ‘polémicas’ fotografías que ha compartido con nosotrxs en sus redes sociales.



Tamara aparecía con el rostro completamente cambiado. Su nariz, sus labios… parecía una persona totalmente diferente a la que teníamos en nuestro recuerdo. Ella, por supuesto, ha colgado las fotos con total normalidad, sin hacer mención a lo que parece un evidente cambio físico.

La gente tardó segundo en empezar a especular con el motivo de dicho cambio en su aspecto. Lo primero, como no podía ser de otra forma, es que Tamara se había realizado una evidente operación estética en la cara, cosa que ella no ha confirmado en ningún caso.

¿Se tratará de una serie de inyecciones de botox? ¿Tendrá más que ver con algo relacionado con el bisturí? ¿o, simplemente, se trata de una pérdida de peso y un cambio en el ángulo y los filtros de fotos que solía utilizar?

Las arrugas en su cara han desaparecido por completo (cosa que, a sus 34 años, no es que fuese muy relevante, pero bueno…). La nariz también parece haber sufrido lo que se conoce como un ‘estrechamiento de aletas’. ¿Habrá perdido algo de olfato? Esperemos que no… jeje.

A vosotrxs, ¿Qué os parece este evidente cambio radical? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Lecturas, Semana.