Cuando alguien del barrio comete un asesinato o cualquier otro acto ilegal siempre aparecen los vecinos para comentar un poco lo sucedido, mostrándose, en su mayoría, desconcertados y sorprendidos. Raramente se encuentran casos en los que los entrevistados reconozcan que se veía a venir.

“Pues que Pablito Escobar Jr. sea narcotraficante me ha pillado desprevenida. Es verdad que vivía en una villa romana sin que se le conociese trabajo, además, también reconozco que alguna vez había visto salir hombres con pistolas de su casa. Pero siempre ha sido muy amable y simpático, realmente no me lo esperaba.”

Pero hay que ser conscientes de que, al menos por estadística, algún compañero de clase de vuestra infancia es muy posible que sea un asesino, un ladrón u otro tipo de criminal. Así que, si alguna vez descubrís que vuestro mejor amigo en primaria ha sido detenido por llevar cocaína en el culo, no os sorprendáis tanto.

Lo mismo podemos aplicar al mundo influencer. A día de hoy hay tantos, ya sea en YouTube o en Instagram, que es lógico que alguno de ellos sea un delincuente, pero no de los que hacen gamberradas, sino de los que movilizan las fuerzas especiales. Y, finalmente, sucedió.

Una modelo con muchos seguidores ha sido detenida por su supuesta relación con una banda de narcotraficantes. Mary Mollow fue arrestada en Australia tras realizarse dos redadas en dos propiedades distintas de Brisbane.

La campeona de fitness llena sus redes sociales con docenas de imágenes suyas en bikini, mostrando su figura y sus abdominales. Pero, recientemente, su casa fue la que se llenó de policía para arrestarla. Los arrestos y detenciones de esa noche fueron parte de una investigación orientada a desmantelar una organización criminal que estaba asentándose en la zona de Queensland.

La modelo profesional e influencer tiene 25 años y casi 70.000 seguidores en Instagram y fue detenida al mismo tiempo que su expareja, Jason Atkins. El miércoles el juez dejó a los dos en libertad bajo fianza a la espera de que se celebre el juicio.

Pese a eso, las cosas no pintan muy bien para la modelo, ya que las acusaciones de la policía son realmente graves. Concretamente está acusada de varios delitos relacionados con el narcotráfico como la venta, provisión y posesión de MDMA, además de otros crímenes vinculados con esta práctica. Y no nos referimos a dos o tres pastillas, sino a 24.000 pastillas que podrían tener un precio de mercado total de un millón de euros.




Es decir, es posible que en alguna de las fotos de postureo de Instagram haya escondidas, como si fuesen Easter Eggs de un videojuego,  pastillas de MDMA y el primero que las encuentre ganará un concurso que se llama “ayudar a la policía”.

  

Se cree que la suya es la segunda parte de una serie de detenciones que se hicieron en noviembre, cuando detectaron que la banda criminal estaba intentando cambiar de localización. Pero, de momento, todo son especulaciones de los medios de comunicación. Todo quedará finalmente resuelto, al menos parcialmente, cuando se celebre el juicio el 30 de abril.

¿Qué Youtuber o influencer creéis que puede ser un criminal? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.




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Fuentes: news, dailymail