Si hay alguien que sea capaz de generar polémica y división de opiniones, ese es el experto en animales y presentador televisivo Frank Cuesta. El leonés que más ‘lo peta’ en YouTube con sus vídeos sobre concienciación animal y que nos regala cada año esa joya llamada Wild Frank, es todo un aficionado a generar debate a través de las redes sociales en todo lo referido al mundo que a él le toca más de cerca: el de los animales.
En su último vídeo publicado, como no podía ser de otra forma, Frank abrió el que, quizás, ha sido el debate más intenso que ha generado hasta el momento. Bajo el título «Me declaro ANTIANIMALISTA», Frank pretendía desmontar la cultura del ‘falso animalismo’ o de ese ‘animalismo de postureo de Facebook’ que, según sus propias palabras, es lo que más daño hace para la lucha por los derechos de dichos animales.
Cuesta define al animalismo como «la lacra de la naturaleza» y defiende que este movimiento ya no es lo que solía ser. Cree que el principal responsable de que toda esta causa se haya deslegitimado es de Internet y de las ganas de ‘quedar bien’ a través de las redes sociales.
Frank considera que el animalismo ha derivado en un «radicalismo total» y que hay muchas asociaciones que tuvieron un origen de lo más positivo para la lucha, pero que, con el tiempo, han llegado a un punto que, si no eres vegano, no puedes formar parte de ellas.
Puede que, de entrada, todas estas palabras suenen de lo más fuertes e, incluso, algo incoherentes con el discurso que ha mantenido Frank a lo largo de toda su carrera televisiva. Pero lo cierto es que el presentador ha procurado dar argumentos de peso para cada una de sus afirmaciones e Internet se lo ha agradecido apoyando su discurso de forma casi absoluta.

«El animalismo es, sobre todo, una fuente de paletos que lo único que saben es lo que ven en Internet. Hay muchísima gente que ayuda a los animales y a la naturaleza, pero esa gente no está en Internet copiando y pegando mensajes porque no tienen tiempo para ello», aseveraba Frank.

También era consciente de que sus palabras iban a levantar ampollas, ya que no son algo que sea fácil de escuchar: «Mucha gente va a decir que soy un vendido, un hipócrita, pero no lo soy. Yo hago lo que hago, mejor o peor, pero me levanto cada día con la intención de ayudar a los animales, dedico mi vida y la sacrifico por y para ayudar a los animales».

También se ha manifestado de forma frontal contra los circos y los zoológicos, pero matiza que no todos son malos y reconoce que lo peor que se puede hacer es generalizar. Eso sí, hace hincapié en que este tipo de instituciones ya no tienen ningún sentido hoy en día.

Según él, «los circos de animales desaparecerán poco a poco» y asevera: «Prefiero que los animales sigan allí, donde se han criado, en lugar de trasladarlos a otro sitio y exponerlos también como monos de feria», ya que, de esta forma, lo que se consigue es que cambien de lugar, pero no de vida y, además, hay que tener en cuenta el estado psicológico del animal. Cree que el problema no es que no se necesiten los zoos, sino que hay demasiados y «no se necesitan 80 en una misma ciudad».

«Los zoos son una mierda»

Es consciente del papel que estos centros han jugado, pero afirma que ya están obsoletos: «Los zoológicos han sido centros de estudio, de recuperación y lugares en los que se han criado animales en peligro de extinción». ¿Cuál es para él el problema? El ‘negocio bestial’ que se ha generado alrededor de estos sitios.

Uno de los momentos más polémicos de su intervención fue cuando defendió la eutanasia animal como una alternativa válida para acabar con el sufrimiento de animales: «Con la eutanasia se acabaría el sufrimiento animal y también el tráfico ilegal». Cree que es mejor eso a que el animal sufra psicológicamente al ser cambiado a un entorno diferente al que se ha criado y al cual, en muchas ocasiones, no se puede adaptar dada su edad.

«¿Acaso es mejor sacarlos de un circo y meterlos en un zoo?»

«El animalismo real es el que busca soluciones, en ocasiones duras», defendía Frank.  «Cada vez que se encuentre un animal ilegal la solución sería aplicarle la eutanasia. Estoy a favor de la eutanasia de todos los animales que se han incautado y que no pertenecen a la zona. Hay animales que son invasores».

«Es una realidad dura, pero siempre lo digo… si no hay demanda, no hay negocio»

Aquí os dejamos el vídeo en cuestión:

Hay quienes han apoyado las palabras de Frank, mientras que otros se han mostrado en desacuerdo. A vosotrxs, ¿qué os han parecido sus argumentos? ¿Estáis a favor o en contra de lo que defiende Frank? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Vanitatis, SER.