Hubo una serie de películas que marcaron una época en la historia del cine, no precisamente por su calidad, sino por representar los años noventa incluso más significativamente que Jurassic Park, Braveheart o Pulp Fiction. Esas películas tenían, casi siempre, un niño blanco e inocente como protagonista y habitualmente contenía elementos fantásticos o, en su defecto, un animal.

Veréis como la mayoría de los filmes que citaremos a continuación cumplen alguna de estas características: Las brujas, Beethoven, La llave mágica, Casper, De jungla a jungla, Flubber, El gigante de hierro, Cariño he agrandado al niño, la historia interminable, etc. Sabemos que nos hemos dejado Matilda y alguna otra por el camino, pero teníamos que hacer ver que sabíamos de qué hablábamos.

Pero una que funcionó especialmente bien, propiciando que se hicieran tres entregas más, fue Liberad a Willy. Esta película puso sobre la mesa el tema de los animales en cautividad a través de una historia de esas con final lacrimógeno.

Liberad a Willy es una película que casa perfecta con el espíritu animalista que inunda las redes sociales hoy en día y, con más acierto o menos, logró que, siendo una película familiar, se hablase sobre los animales en los zoos y parques acuáticos.

Obviamente, lo más memorable de la película es el final, cuando (esto no cuenta como spoiler/destripe) la orca salta por encima de las rocas y escapa hacia el océano mientras el niño levanta la mano. Por suerte, el filme tiene un final feliz y la ballena no aplasta al joven de milagro.

Muchos y muchas estaréis ya con el pañuelo en la mano recordando ese momento y llamando a vuestra yaya para que os haga sopa. Pero que no cunda el pánico, esta noticia no trata sobre un tema tan importante como la libertad de los animales, sino sobre cómo ha envejecido el protagonista de Liberad a Willy.

El joven Jesse tenía esa media melena noventera y una sonrisa que enamoraba haciendo que los adultos de la película, como el actor Michael Ironside (Starship Troopers), pareciesen aún más villanescos de lo que eran. Incluso Michael Madsen (Reservoir Dogs, Kill Bill) parecía malo en algún momento, pese a ser la figura paterna de Jesse en el filme.

Aunque Jesse sigue siendo ese niño en nuestros corazones, la verdad es que los años han ido pasando para el actor que lo interpretó. Jason James Ritcher fue la envidia de todo por poder disfrutar de escenas con una orca real, Keiko, la única orca que ha estado en cautividad y ha vuelto luego a su hábitat natural, pero a día de hoy ¿Qué se ha hecho de ese joven actor?

Actualmente, veinticinco años después de la primera película y tras su participación en dos entregas más, tiene treinta y ocho años y trabaja en Los Angeles como actor y productor.

También interpretó a Dante en Sabrina, cosas de bruja y trabajó en Aventuras en pañales y Bones. Entonces hizo un pequeño descanso para dedicarse a la música, pero recientemente ha vuelto a la interpretación en Last Rampage: The Escape of Gary Tison, 15 Rounds y High and Outside.

Aunque estas películas recientes aún no han llegado a España, parece que su trabajo está dando sus frutos ya que actualmente su caché está valorado en unos 408.000€.

De momento ninguna de estas cintas es demasiado conocida, pero, viendo que ha hecho tres el año pasado, seguramente empecemos a verla más, sobre todo teniendo en cuenta lo nostálgicos que nos estamos volviendo todxs.

¿Os acordabais de Jesse de Liberad a Willy? ¿Qué otra película icónica de los noventa recordáis? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: express, mirror