Amaia es una chica singular que ha conquistado el corazón de los españoles a base de sinceridad en su estado más bruto. La joven navarra tiene una voz preciosa y dulce que, aunque parezca contradictorio, combina a la perfección con su forma de ser que mezcla lo basto con lo ingenuo, dando pie a una personalidad realmente original, al menos dentro del mundo de la televisión.

Uno de sus mayores logros es haber podido mostrar una versión positiva de los millennials, que tradicionalmente son motivo de burla en redes por parte de las generaciones mayores. Amaia tiene muchas características típicas de los jóvenes de hoy en día y se percibe como lo que es, una persona honesta e inocente.

Tanto durante su paso por la Academia como en sus posteriores entrevistas (y las que vendrán), la pamplonesa ha ido soltando perlitas y frases lapidarias que han contribuido a la leyenda de Amaia de España.

Desde el “almorrana es una palabra preciosa” al “Pero que rollo surfero si yo soy de Pamplona”. Ver a esta joven es como cuando el pequeño de casa empieza a hablar y cualquier cosa que diga nos hará gracia.

Obviamente, dentro de la Academia soltaba más chicha que en las entrevistas, pero Amaia es Amaia donde quiera que esté y siempre nos seguirá dando esas píldoras de humor involuntario (a veces). Solo hace falta recordar como, en medio de una gala, pidió permiso para ir a mear.

Lo último que ha hecho provocará que su siguiente pase de firmas sea aún más multitudinario ya que, cuando recientemente estaba firmando en un evento, se dio cuenta de que, mediante un programa de edición de fotos, le habían borrado los pelos de la axila así que, ni corta ni perezosa, decidió pintarlos ella misma.

El gesto que, según ella, le animó a hacer Alfred, ha sido aplaudido por todos y, al ser preguntado por ello, dijo lo siguiente:

“No sé, es que vi las fotos y dije… ¡Si no tengo pelos! ¡Pues me los pinto!”.

El catalán reconoció que había animado a su pareja a dejárselos sin cortar y, entonces, Amaia pensó que puede que se hubiese pasado.

Bueno, no pasa nada, mi madre se va a poner muy triste. No importa”

Pero Alfred la defendió y quitó hierro al asunto.´“¡Si se puede hablar de esto, claro que sí!”

No es la primera vez que Amaia defiende que donde hay pelo hay alegría y la verdad es que, viéndola, nos hace reflexionar y esta frase tiene más de cierto de lo que en un principio podríamos pensar.

Hay que reconocer que, todo esto, no son más que modas y fanatismos que propician ciertos comportamientos en el resto de mortales que miramos la televisión. Pero, puestos a elegir, mejor que los cánones de belleza los dicte Amaia que no las revistas de modelos.

A continuación, os dejamos el vídeo donde ella explica como se le ocurrió pintar los pelos a modo de firma (minuto 1:15):

¿Qué opináis del bello de la axila y su corte y mantenimiento? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: abc, europafm