Por muy aposentados que estemos los humanos en nuestras ciudades llenas de comodidades, nunca dejaremos de tener esa parte de instinto animal. Así que, cuando vemos u olemos algo que parece comida, nos es imposible obviarlo y, a veces, tenemos que esforzarnos para resistir la tentación.

De hecho, seguramente ha muerto mucho tiempo a lo largo de la historia por ponernos cosas en la boca que no debíamos (no nos malinterpretéis). Porque la verdad es que hay muchas cosas que tienen forma o apariencia de algo comestible, aunque en realidad pueda matarnos si lo ingerimos.

Hoy os traemos una recopilación de cosas no comestibles pero que te harán tener hambre. No te podrás resistir… ¡Empezamos!

1El interior de una pelota de golf

Varía mucho en función del tipo de pelota y la marca, pero las distintas bolas parecen un surtido de salsas para nachos.

2Lava

Los amantes del picante seguramente estarán tentados de probar una cucharada de esto, pese al riesgo de transformar nuestra lengua en Pompeya.

3Poliestireno

Aunque parezcan chucherías, este material se usa para proteger los objetos cuando son enviados en paquetes. Si los pintáis de naranja parecerán ganchitos, aunque os la jugáis a que vuestro primo pequeño se ahogue.

4Juncos



Viéndolos, apetece mucho ponerse al lado de una hoguera y hacer ver que son mazorcas y, aunque seguramente sean comestibles, es muy posible que no sean fáciles de digerir.

5Resina para instrumentos de cuerda

Atención con esto que, por mucho que parezca mermelada, no duraréis mucho si os lo coméis.

6Pastilla de lavavajillas

El Tide Pod Challenge ha demostrado que a los millennials les da igual comer jabón con tal de conseguir ser virales, pero si te hinchas a estos sugus seguramente no te valga la pena ni ir al hospital.

7Vidrio fundido

El vidrio, como la lava, producen un efecto hipnótico que, de no ser por el calorazo que desprende, hace que nos apetezca beber un poco para saber a que sabe la luz.

8Manguera sucia

No estamos haciendo ninguna referencia a los penes ni decimos que las mangueras sean comestibles, pero esta en concreto es bastante similar a lo que podría ser el plátano más grande del mundo.

9Las paredes de casa

Esto es lo que pasa cuando compras una vivienda barata y, al quitar el revestimiento de las paredes, te das cuenta de que todo es algodón de azúcar como la casa de la bruja de Hansel y Gretel.

10Aceite de coche

El bote de plástico lo delata, pero, si lo ponéis en un tarro y decís que es miel, os podéis cargar fácilmente a todos los niños del barrio en una tarde.

¿Podríais decir algún otro material y objeto que os apetecería comer aunque sabéis que puede ser tóxico? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.