La realidad siempre supera la ficción. Esta frase normalmente se refiere a que, lo que pasa en nuestro día a día, suele ser más espectacular y sorprendente que muchas cosas que podamos imaginar, pero en este caso nos referimos a que la ficción ha trascendido al mundo real. Concretamente hablamos de la serie de televisión El Príncipe.

La serie trataba sobre el narcotráfico en Ceuta acompañado de una historia al más puro estilo Romeo y Julieta.

Después de dos años tras su finalización, la producción de Telecinco ha vuelto a ser noticia porque, por lo visto, uno de los actores que participaban en ella se tomó al pie de la letra el método Stanislavski.

Naoufal Azzouz salió solo en dos episodios e interpretaba a un miembro de una organización criminal vinculada con el narcotráfico y el terrorismo, protagonizando una escena muy violenta en una comisaría. Pero hasta aquí llega la ficción.

La realidad es que estaba siendo investigado desde antes de salir en la serie ya que el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Guardia Civil sospechaba que se querían introducir desorbitantes cantidades de hachís venido desde Marruecos.




En 2016, después de la emisión de la serie, fue arrestado en la operación Yupi. La organización tenía un alijo en Chiclana de la Frontera, Cádiz, donde se intervinieron 4’2 toneladas de hachís, documentación, varios vehículos y dos armas (un revólver magnum 357 y una escopeta fabricada de forma casera).

Hubo varios detenidos, uno de los cuales ha sido absuelto mientras el resto han recibido penas de entre 2 y 16 años de prisión.

Naoufal Azzouz ha sido condenado a siete años y siete meses de cárcel por tráfico de drogas e integración en grupo criminal.




Si a alguien le parecía que lo de El Príncipe era una exageración, queda demostrado que nada más lejos de la realidad.

 

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Fuentes: lavanguardia, elmundo