Estamos viviendo unos tiempos en los que la violencia y el odio se ha vuelto a apoderar de las calles. Los radicalismos de derecha están más desatados que nunca y solo hay que echar un vistazo a los Estados Unidos con toda la violencia racista que se ha desatado desde la elección de Trump, o los movimientos reaccionarios que han llevado al Brexit que hemos vivido en Inglaterra recientemente.

Jean Marie LePen con su Front National; Nikolaos Michaloliakos y su Amanecer Dorado;Jörg Meuthen y Alexander Gauland con su Alternative für Deutschland; Gerar Batten con su United Kingdom Independence Party; Y así una larga lista de partidos de ultraderecha que, de forma más o menos explícita, defienden políticas xenófobas y racistas.

¿Qué significa esto? ¿A dónde nos llevará esta reacción contraria al progreso que está viviendo el mundo y Europa en particular? Una noticia que ha surgido recientemente alrededor de un grupo de ultras del fútbol inglés, ha reavivado la polémica.

Todo empezó a mediados del año pasado cuando, después del atentado en el concierto de Ariadna Grande y del atropello y apuñalamiento en el London Bridge. John Meighan fundó el Football Lads Alliance (Alianza de Chicos Futboleros en español). Con este ‘club’ pretendía, en la teoría, luchar contra cualquier extremismo y se vendían como una alianza de paz.

Esto resultó ser puro marketing y, rápidamente, se reveló como un movimiento abiertamente xenófobo y, en especial, islamófobo.

Pues resulta qué, hace unas horas, The Guardian reveló que la FLA tenía un grupo secreto de Facebook con más de 65.000 integrantes en el que discutían y debatían sobre como podían ‘combatir’ la inmigración.

En dicho grupo despotricaban del actual alcalde de Londres, el musulmán Sadiq Khan del Partido Laborista. Afirmaban que, para dar ejemplo a los terroristas de lo que les podía pasar, lo que había que hacer era colgar a Khan a modo de ejecución pública.

Lo mismo opinaban de otras personalidades de la política británica, como de la primera diputada negra de la historia de Inglaterra, Diane Abbott, a quien le desean una muerte cruel y lenta, además de reírse de ella con ‘memes’ y chistes racistas. De ella llegaron a decir que era ‘una primate con pintalabios’.

El líder del Partido Laborista Jeremy Corbyn también fue blanco de dichos ataques en lo que parece ser una especie de ‘grupo del odio’. Un club donde se alimenta la rabia de los integrantes para ‘desatarla cuando sea necesario’.

A vosotrxs, ¿qué os parecen este tipo de movimientos? ¿De qué creéis que es sintomático? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.