Hablar de ‘exploración urbana’ es hablar de una de las mayores tendencias que está viviendo Internet en los últimos años. Gente que se cuela en sitios para grabar y enseñarnos aquello que, a simple vista, no podemos ver. Esta práctica, también conocida como Urbex o UE (Urban Exploration, que en inglés siempre queda todo mejor), es cada vez más frecuente en plataformas como Youtube o Instagram, pero ¿Sabemos realmente que hay detrás de todo esto? ¿Se trata, simplemente, de meterse en una fábrica abandonada y grabar? Hoy iremos un poco más allá.

Art 3D GIF - Find & Share on GIPHY

Para empezar, la base del Urbex es alejarse de los núcleos urbanos e irse a zonas más aisladas, zonas industriales y lugares abandonados en general. El buen explorador se ‘infiltra’ por los recovecos de estas localizaciones y documenta, mediante fotos o vídeos (o ambos), toda su experiencia.

Toma solo fotografías, deja solo huellas

Ese es el lema que adorna y marca todas las pautas del ‘buen explorador urbano’. Ellos van a enseñar lo que hay, no a destruirlo, deteriorarlo o saquearlo. Una de sus normas básicas es dejarlo todo como lo encontraron. Nada de llevarse algo que te guste a casa o hacer un grafiti; que tu único recuerdo sean las fotos y los vídeos.

Lo más habitual suele ser visitar sitios abandonados y en los que la actividad humana, por un motivo u otro, ha cesado. Así pues, el ‘hábitat natural’ del explorador urbano será una fábrica de cemento abandonada; un parque de atracciones en desuso; los túneles de un metro cuyas obras se quedaron a medio construir… Las posibilidades son infinitas.

Explore London GIF - Find & Share on GIPHY

Pero no solo del abandono vive el buen ‘urbex’ y, a parte de sitios abandonados o desactivados, también pueden documentar sus incursiones a otras localizaciones que también tengan un interés, como pueden serlo grandes estructuras industriales o arquitectónicas que no necesariamente estén abandonadas.

Si hacemos urbex dentro del urbex y profundizamos un poco más en su ‘estructura’ y ‘funcionamiento’, podemos encontrar que esta disciplina se divide en varias ‘corrientes’. El llamado ‘explorador urbano’ podría ser considerado aquel que ‘explora de forma corriente cualquier tipo de estructura’.

Urban Explorer View GIF by Red Bull - Find & Share on GIPHY

En caso de que se centre en la exploración de tejados, el explorador pasa a ser conocido como un rooftopper. Si, por el contrario, se centra en la exploración de sitios subterráneos, estaríamos hablando de un digger. Hay que decir que estas dos prácticas más ‘extremas’ suponen un mayor peligro para el explorador (sobre todo en el primer caso). Por ello, si alguna de dichas incursiones sale mal, el explorador pasa a llamarse ‘muertupper’.



Siéndoos sinceros, nosotros no somos ningunos expertos en el tema, por lo que hemos decidido ponernos en contacto con uno. Hoy hablaremos brevemente con uno de los exploradores urbanos más importantes de España. Se trata de un joven que, a sus 21 años, ha conocido todo aquello que muchos no conoceremos en la vida. ¿Os suena un tío con coleta que se coló en las obras abandonadas e inundadas del Metro de Valencia y se puso a navegar con una barca como si de una Venecia subterránea se tratase?

Portillo (como se da a conocer en las redes sociales) acumula, en su canal de YouTube, más de 215.000 seguidores y casi 80.000 en su Instagram. Le hemos preguntado respecto a qué opina sobre aquellas personas que critican esta práctica ya que, como podría parecer lógico, son muchas las polémicas que se han formado alrededor de este mundo de incursiones y exposición constante al peligro.

«Entiendo que al público que no está acostumbrado a ver el tipo de contenido que hacemos le pueda parecer algo atrevido», nos contaba Portillo respecto a los ‘detractores’. «Por nuestra parte, nos limitamos a hacer las exploraciones de la forma más respetuosa y segura posible y el público que nos sigue habitualmente ya conoce nuestro ‘modus operandi’. Al fin y al cabo, nuestro único objetivo es tener experiencias únicas y aprovechar para crear algo de todo ello, ya sea una foto o un vídeo».

«Por nuestra parte, nos limitamos a hacer las exploraciones de la forma más respetuosa posible y el publico que nos sigue habitualmente ya conoce nuestro ‘modus operandi'»

Pero él, al igual que la mayoría de exploradores, se toma esta actividad como una filosofía de vida. No se centran en buscar fama o exponerse al peligro de forma gratuita, sino que lo viven como toda una experiencia vital.

«Recientemente, todo el movimiento de la exploración urbana ha ganado mucha popularidad. Cada vez es más habitual que los fotógrafos ‘convencionales’ se animen a hacer Urbex y esto se traduce en más variedad de contenido».

Según Portillo, esta práctica es adictiva y el cuerpo siempre ‘te pide más‘. Afirma que este tipo de contenido apenas está ‘naciendo’ y que el futuro del Urbex está en la ‘ampliación de fronteras’.

«Nuestro objetivo personal es ir expandiendo nuestro horizonte e ir diversificando el contenido que creamos, ya sea de lugares abandonado, azoteas, alcantarillados… la forma de llevarlo a cabo es romper las fronteras nacionales y empezar a grabar en el extranjero, hay muchas cosas allí fuera que serían espectaculares de ver».

«La forma de llevarlo a cabo es romper las fronteras nacionales y empezar a grabar en el extranjero, hay muchas cosas allí fuera que serían espectaculares de ver»

Así pues, el Urbex es una práctica cada vez más habitual que, como sociedad, aún tenemos que acabar de asimilar. Una de esas disciplinas que se mueven en la fina línea que hay entre la legalidad y el arte; entre el peligro y la adrenalina.

A vosotrxs, ¿qué os parecen este tipo de exploraciones? ¿Sois de aquellxs a los que les encanta o de lxs que la odiáis? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.