Hoy os traemos una de esas historias que nos enseñan a valorar todo lo bueno que tenemos en la vida. Una de esas narraciones que nos muestran lo mejor y lo peor del ser humano. Pérdida, lucha y superación. La protagonista de hoy era una aspirante a abogada rusa a la que conocían como ‘la estudiante más hermosa’ de su promoción y que ahora, después de un brutal accidente automovilístico, ha quedado completamente irreconocible.

Maria Lebedeva quedó ciega y sufrió un severo daño cerebral después de que su novio, en medio de una discusión, se saltase un semáforo en rojo y se estrellase contra otro vehículo que se le interpuso en el camino. Todo ocurrió en Novosibirsk, al sur de Rusia.

A sus 23 años, Maria ha pasado de ser una estudiante de Derecho «normal y corriente» a estar en constante agonía desde agosto de 2016, cuando todo esto ocurrió.

Ella ha explicado que, ahora, ha decidido sacar a la luz su caso para intentar encontrar médicos que estén dispuestos a tratarla y recaudar fondos para dichos tratamientos médicos.

Ahora, María tiene nuevos proyectos. El más ‘loco’ es el de convertirse en una azafata de vuelo.





También canta en una coral que hace las veces de terapia para personas que han perdido la visión por alguna circunstancia.

Ahora, cuando sus antiguos compañeros de clase la ven, no la reconocen. Su cambio físico ha sido total.

Tragedias de este tipo desarman por completo las vidas de las personas y, en muchas ocasiones, de forma irreparable.

El problema, además, es que María no recuerda prácticamente nada de sus años en la universidad, por lo que todos los conocimientos que tenía como abogada han desaparecido.





«2016 y 2015 han desaparecido por completo», explicaba María. El accidente le dejó daños cerebrales, daños en la columna y en la pelvis y, tras el accidente, estuvo en coma diez días.

El accidente ocurrió mientras estaba manteniendo una discusión con Andrey, su novio desde hacía cuatro años, porque ella había llegado media hora tarde a casa y él se lo estaba recriminando.

«Llegué tarde y cuando él vino estaba enfadado. Cuando nos metimos al coche, él me estaba gritando».

La policía determinó, como puede verse en el vídeo, que el joven se saltó un semáforo en rojo, estampando su BMW 530 contra un todoterreno.



María fue la única que resultó herida en el accidente. Sus padres denunciaron a su expareja por los 12.000 euros que les costó el tratamiento médico. Según la joven: «Él no estuvo ahí cuando necesitaba su apoyo. Llegó a decir: ‘¿crees que soy el único culpable del accidente? Ambos somos culpables'».

«Me enfadé muchísimo cuando escuché eso. Es como si él no se sintiese culpable de nada. Ni se arrepintió, ni se disculpó… es algo muy desagradable de recordar».

Explica también que, después de perder su aspecto ‘característico’ de belleza y brillo, sus amigos le dieron la espalda: «Me encantaba viajar, no estar en casa todo el día. Bailaba y corría. Me dolió muchísimo cuando todo el mundo desapareció. Me di cuenta de que no tenía amigos, tenía conocidos».

«Lo que más me duele es haber perdido mi independencia. Me siento ciega cuando comino con un bastón. Puedo escuchar a la gente hablar detrás de mí. Me siento defectuosa. Puedo escuchar mejor ahora que antes del accidente… y hay cosas que preferiría no escuchar».

«Quiero ser un asistente de vuelo y poder viajar todo el rato. He compuesto una canción que se llama ‘Me voy volando’ y cuya primera línea es ‘Es imposible contarte mi historia…'».

    

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Fuentes: Dailymail, Siberiantimes.