La “niñofobia” cada vez gana más adeptos. Los berridos de un niño llorando en el tren o los ruidos del móvil de una niña durante una cena familiar han hecho que los adultos empiecen a estar cansados de aguantar los hijos de los demás. Así que hay establecimientos, como el siguiente bar de Salamanca, que han puesto varias normas para gestionar ese “problema”.

El Bar Livingstone generó una polémica importante en Salamanca. Por si el tema de las obras de Sixena no fuese suficientemente controvertido, en este bar hay carteles y folletos que indican su normativa sobre menores con las siguientes reglas:

Los menores permanecerán en todo momento con sus padres, sin separarse de ellos.

 

Está prohibido entrar con cualquier tipo de juguete en el local (excepto móviles y consolas).

 

Si el menor llorase, gritase o hiciera ruidos molestos para el resto, los padres deberán sacar al menor hasta que deje de hacerlo.

 

Está prohibido cambiar a los niños en el local fuera del aseo.



 

Está prohibido que los menores realicen juegos dentro del local y se desplazarán dentro del mismo andando y sin correr.

Las opiniones al respecto de esta normativa fueron muy variadas y, ante este problema,  un diario de Salamanca hizo una encuesta en la que el 70% de los participantes apoyaban las reglas impuestas.

Pese a eso el bar publicó una rectificación en su página de Facebook, Livingstone Premium Bar.

“Estimados amigos, clientes y seguidores, en nuestro único afán de ordenar la convivencia entre familias con niños y adultos de fiesta sin ellos, hemos redactado unas normas de convivencia, que gracias a vosotros y vuestros comentarios nos hemos dado cuenta que nos hemos EQUIVOCADO, retiraremos inmediatamente el cartel de nuestro establecimiento, y pedimos disculpas a todos los que se pueden haber sentido ofendidos. Los niños son siempre bienvenidos al Livingstone, de hecho el gerente de nuestro local, tiene 3 hijos pequeños y muchas veces ha tenido que salir con ellos.

Nuestra única intención, al ser un bar de copas ha sido poner orden a esta, a veces, difícil convivencia de niños y ocio nocturno.

Seguiremos trabajando para hacer lo que realmente se nos da bien, (mejor que poner normas) que es ofrecer un ocio nocturno de calidad. Muchas gracias y disculpad nuestro error.”

La posición del bar es comprensible, pero también es de agradecer que hayan escuchado a los padres y madres que se han quejado de las normas estrictas que tenía.

¿Qué opináis sobre la tolerancia a los infantes? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

Fuentes: elmundo, abc