Nuestra sociedad está plagada de conductas tremendamente machistas. No se trata solo de aquellas costumbres flagrantemente machistas; las cosas más evidentes se ven a simple vista y, por lo mismo, son las más fáciles de ‘atacar’ para intentar ‘neutralizar’. Pero el enemigo más peligroso es el que se mueve en las sombras. Aquel que, agazapado en nuestras costumbres y lenguaje, se manifiesta de vez en cuando para que, aquello que tiene que cambiar, no lo haga y todo siga como hasta el momento (es decir, mal).

A este tipo de machismo más imperceptible y escurridizo se le conoce como ‘micromachismo’. Este está presente en nuestro día a día y es como un veneno lento e insípido que se va colando en nuestra forma de hacer y perjudica las dinámicas que tenemos como sociedad. Ser más machista nos hace ser menos personas y, por ello, aquí os traemos un recopilatorio con algunos de los micromachismos más habituales y que te ayudarán a saber si eres una persona machista (ya seas hombre o mujer) y, a partir de aquí, puedas corregirlo.

1He considerado necesario explicarle algo a una mujer sin que ella me lo preguntase, empujado por el único hecho de que sea mujer.

2Utilizar la manida frase de “Hoy te han dejado de niñera”, cuando algún conocido hombre se ha tenido que quedar con sus hijos.

3Si he visto a una mujer con una conducta seca o esquiva, le he preguntado ‘si tenía la regla’.

4Parto de la premisa de que todas las mujeres son heterosexuales.

5Suelo afirmar que ‘ayudo’ en las tareas del hogar, asumiendo que no debo hacerlas yo y, simplemente, puedo ‘ayudar’.

6Aparto de forma sistemática a una mujer que se ofrece a ‘jugar fútbol’ en mi equipo.

7He preguntado a una mujer cuándo piensa tener hijos y no hago lo propio con los hombres.

8Pago de forma sistemática las cenas de los restaurantes y rechazo que ella quiera pagarla.

9Hago valoraciones como que una mujer es ‘poco femenina’ y, en la misma línea, recrimino a alguna mujer que tenga conductas ‘poco femeninas’.

10He interrumpido, de forma abrupta, el discurso de una mujer para seguir explicando exactamente lo mismo.

11También hago comentarios como “X es una mujer fuerte”, cosa que da a entender que, el resto de mujeres, sin débiles.

12Si dejo que mi hijo vuelva de fiesta a las tantas de la madrugada, pero a mi hija la obligo a volver antes de las 12 de la noche.

13He utilizado, de forma habitual, la palabra ‘Feminazi’.

14He abierto un bar u otro tipo de local público, y he puesto el cambiador de bebés en el lavabo de mujeres sin cuestionármelo.

15He hablado de una mujer por el puesto que ocupa su marido y no por sus cualidades: “Esta es la mujer del médico… etc”.

16Si trabajo como camarero y, de forma sistemática, dejo la cuenta al chico.

17Me he callado ante el comentario machista de un amigo o familiar.

18Juzgo la forma en la que una mujer se comporta durante un embarazo.

19He llegado a preguntarle a una mujer cómo compagina su vida familiar y profesional, cosa que no he hecho antes con ningún hombre.

20Baso mi toma de decisiones a la hora de ayudar a una mujer en su físico, si me resulta ‘guapa’ o no.

21Solo veo canales de noticias en los que salgan mujeres atractivas.

22A la hora de intimar, solo priorizo mi placer y no cuento con el de ella para nada.

23Si hacemos una cena de amigos, felicito a la mujer por la comida sin saber si ha sido ella la que la ha hecho.

Y estos ejemplos son solo unos pocos… vosotrxs, ¿qué os parecen estas conductas? ¿Sois conscientes de haber hecho alguna de forma reiterada? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.