El póquer es un juego que, aunque en parte requiere de suerte, necesita de la habilidad del jugador para hacerse con el premio, a diferencia de otros juegos como la ruleta, donde prácticamente solo interviene el azar.

Imaginaos entonces, el coraje o la estupidez que hace falta para jugarse en la ruleta todo el dinero ganado en una partida de póquer. Esto es lo que hizo Jake Cody, un inglés de 29 años, tras ganar un torneo de cartas.

Este ha sido uno de los movimientos más arriesgados y emocionantes desde que cancelaron Allá Tú. El profesional del juego había ganado previamente una competición en la que se hizo con 50.000 euros de premio.

El juego le requirió de estrategia, paciencia y una gestión de riesgos minuciosa. Pero una vez logrado su objetivo se lo jugó todo en lo que, prácticamente, era lanzar una moneda al aire.

Cogió el dinero que había ganado y se lo jugó todo al negro en la ruleta. Sabemos que seguramente él tiene mucho dinero y no es una cantidad tan relevante para él como lo es para nosotros, pero de todos modos resulta sorprendente lo que hizo con lo que es su sueldo.

Obviamente toda la gente del casino se acumuló a su vera para ver cómo se producía el desastre (la envidia es muy mala). Pero la Ley de Murphy tiene ciertas excepciones y ese día se produjo una de ellas.



Exacto. Jake Cody dobló sus ganancias esa noche cuando la bola cayó en el número 22 negro llevándose casi 100.000 euros en el proceso.

No hace falta ni decir que esa noche él invitó a las copas tras una noche para recordar. Y es que, como se suele decir en los exámenes, jugársela es de valientes y estudiar es de cobardes.

A continuación, os dejamos el vídeo que capturó el momento en el que Jake se lo juega todo a la ruleta. Y gana.

¿Habéis ganado nunca una apuesta arriesgada? ¿Tenéis alguna otra historia parecida? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

Fuentes: vt.co, metro