Cuando hablamos de gobernantes polémicos y excéntricos, lo primero que nos viene a la cabeza es Donald Trump y su ‘pequeña’ obsesión por ‘agarrar’ cosas y por tener cerca un ‘botoncito rojo’ que nos puede llevar a todos a la más profunda e irreversible extinción. Pero hay otros presidentes bastante ‘llamativos’ (a falta de una palabra mejor), que tampoco hay que olvidar (por nuestro bien). ¿De quién estamos hablando? ¿Del presidente que habla con pajaritos? ¿Del amado líder de Corea la Buena? No, de uno mucho, muchísimo más ‘temible’.

Efectivamente, hoy queremos comentar el ‘destacado’ papel que ha jugado Vladimir Putin, el presidente de la Federación Rusa (la cual lleva presidiendo, no sé, ¿200 años?), en uno de los temas más controvertidos, complicados y polémicos de la sociedad actual: el reconocimiento y el respecto a los colectivos homosexuales.

Él ha afirmado que quiere que “todas las personas sepan que, en Rusia, no se persiguen a las minorías sexuales. Son solo personas, como cualquier otra, tienen todos los derechos y libertades que tiene cualquier otro ruso”. Pero la verdad es muy diferente y las personas homosexuales que viven en Rusia están, como mínimo, marginadas.

Este país legalizó la homosexualidad hace no demasiados años: en 1993. Desde entonces, y en especial en el gobierno de Putin, a diferencia de lo que dictan sus palabras, sus leyes, cada vez más, han aplastado los derechos de los colectivos LGTB. Como no nos gusta hablar por hablar, aquí os traemos un recopilatorio con algunas de las peores cosas que Putin ha hecho a los colectivos homosexuales y que nos hacen temer lo peor para el futuro.

1Firmó la ‘Ley de propaganda gay rusa’

Esta es una de esas leyes que se firman cuando se te cae la ‘máscara’ de la comprensión y muestras al mundo tu verdadero rostro. En 2013, Putin firmó esta ley, a la cual, oficialmente, llamó “Ley con el propósito de proteger a los niños de la información que aboga por una negación de los valores familiares tradicionales”… es decir, una ley que prohíbe nada que no defienda un modelo de familia tradicional (es decir, heterosexual). Hasta el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos se ha posicionado en contra de esta ley… y ahí sigue.

2Apoyó la prohibición de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar

En el mismo año 2013, se prohibió a las parejas del mismo sexo poder adoptar a ningún niño ruso, ni en otro país donde estuviese permitido para luego llevarlo a Rusia. Según el Kremlin, una investigación psicológica descubrió que los padres homosexuales eran dañinos para sus hijos y la ley discriminatoria está destinada a protegerlos del “comportamiento sexual no tradicional estipulado” y librarlos de “angustias del alma y del estrés”.

El mismo Putin ratificó su apoyo a esta ley con estas palabras: “No puedo decir que sea bienvenido por nuestro público [la adopción por parte de parejas homosexuales]. Lo digo con franqueza. En mi opinión, los niños tendrán una opción más libre cuando se conviertan en adultos si crecen en una familia tradicional”.

3Actuó como si las personas homosexuales fuesen depredadores sexuales

El presidente Putin no se caracteriza por tener unas declaraciones ambiguas. Hace unos años, el cineasta Oliver Stone, en una entrevista, le preguntó al mandatario si se ducharía junto a una persona homosexual, a lo que este respondió: “Bueno, prefiero no ir a una ducha con él. ¿Para que provocarlo? Bueno, igualmente soy un maestro de Judo”… así es, como se le insinúen… zapatazo en la cara.

4Culpó a las personas homosexuales por la despoblación

Los últimos cálculos indican que, con la tendencia de despoblación actual, en el año 2050, la población en Rusia caerá de 143 millones a 107. Esto, en realidad, es una buena noticia, ya que el mundo no puede soportar el ritmo al que el humano se ha estado reproduciendo hasta el momento. Pero Putin no lo ve así. Él opina que esto es una amenaza y culpa a la población homosexual de ello: “Mi deber, como jefe de estado, es defender los valores tradicionales y los valores familiares. ¿Pero por qué? Porque los matrimonios entre personas del mismo sexo no van a producir ningún hijo. Dios ha decidido, y debemos preocuparnos por las tasas de natalidad en nuestro país. Tenemos que reforzar a las familias”.

5Ilegalizó que alguien pudiese compararlo con una persona homosexual

Esa es una ley bastante reciente que data de abril del 2017. Putin ilegalizó que se pudiese distribuir imágenes suyas maquillado que llevasen a la creencia de que él era homosexual. Esta fue una imagen que se popularizó en 2013 como medida de protesta por la aprobación de las leyes anti-homosexuales anteriormente citadas. Las personas que sean pilladas compartiendo este tipo de ‘propaganda’, pueden ser condenadas a 15 días de prisión o a una multa de unos 50 euros.

6Ha comparado la homosexualidad con la pedofilia

En la firma de la ley antipropaganda gay, Putin afirmó que: “¿Te imaginas una organización que promueve la pedofilia en Rusia? Creo que la gente en muchas regiones rusas habría comenzado a tomar las armas … Lo mismo se aplica a las minorías sexuales: no puedo imaginar que se permitan matrimonios entre personas del mismo sexo en Chechenia. ¿Te lo imaginas ?, habría acabado en una guerra”. Más claro, imposible.

Parece estar claro que Putin no es muy amigo de aquello que se salga de lo ‘tradicional’… vosotrxs, ¿qué pensáis respecto de todo esto? ¿A favor o en contra? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.