Puede que no para las nuevas generaciones, pero para muchos Christopher Reeve es sinónimo de Superman. El actor se convirtió en un icono de los setenta debido a sus interpretaciones heroicas y ¿para qué engañarnos? su buena planta.

Muchos sabréis que, por desgracia, el actor tuvo un accidente haciendo hípica que le supuso una parálisis de cuello para abajo y que, nueve años más tarde, terminó causándole la muerte.

Antes de morir, sin embargo, empezó una fundación benéfica para dar apoyo en la investigación y cuidado a las personas con lesiones de médula.

Su hijo pequeño, Will Reeve, era joven cuando sus padres murieron (su padre en 2004 y su madre en 2006) ya que solo tenía 13 años cuando su madre falleció de cáncer de pulmón.

Comprensiblemente, Will mantuvo un perfil bajo durante su adolescencia y su vida adulta, sin hacer alardes de quien era su padre.



Sin embargo, hace poco se dejó ver en una gala benéfica para la fundación de sus padres en Nueva York. Y se convirtió en un fenómeno mundial ya que el parecido con su padre es asombroso, tanto por su físico como por su saber estar.

Actualmente se puede disfrutar de él en el grupo mediático ESPN, donde trabaja como colaborador en programas de deporte de la cadena.

Y es que, como el mismo relata, el deporte era algo que le unía a su padre.

 

“Compartimos un vínculo muy profundo a nivel general, pero, sin duda alguna, el deporte era una afición que nos unía mucho”.

Ahora, con veinticinco años, Will Reeve aún tiene toda la vida por delante para dejar su marca, tanto a través de la fundación de sus padres y otras obras benéficas como con sus propias inquietudes laborales y personales.

¿Creéis que se parece a su padre? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

Fuentes: vt.co, littlewings