Pocas dudas podemos tener en nuestra vida respecto a que nuestros padres nos amen de forma incondicional. Para ellos siempre seremos, por más que crezcamos, lo más guapos e inteligentes del mundo. Dejar el nido e independizarnos suele ser un proceso bastante más doloroso para  ellos que para nosotros. ¿Queréis una prueba de ello? Aquí os dejamos un caso de lo más particular en el cual, el padre, cada vez que visitaba la casa de su ‘pequeña’, le escondía dinero para que ella se lo encontrase por sorpresa y alegrarle el día.

 

«Que tengas un buen día», era lo único que le decía el padre cuando su hija ‘lo pillaba’.

«Alguien al azar perdió 20 dólares en mi bolso»… ¿quién habrá sido? Todos lo sabemos.

Pero es que, si cambia de bolso… PUM, otra sorpresa.

Los juegos de mesa tampoco se libran. Él es capaz de esconderle dinero donde sea.



«Deberías encontrar un sitio mejor para poner el dinero».

Él no suele esconderle más billetes hasta que no encuentra el que le haya escondido antes.

Viven cerca el uno del otro, por lo que este juego, probablemente, no tenga fin nunca.

Dentro de una libreta o entre las cuerdas de una guitarra; cualquier sitio es bueno.

«Tengo que encontrar las semillas para esta flores».

Si os paráis a pensar, en realidad es bastante dinero.

Solo que la hija sea un poco espabilada, se hace el mes entero solo con esto.

¿Cuál será el límite?



¿Se le acabarán los sitios de la casa donde esconderlo? Esperemos que no, porque es bastante divertido, la verdad.

«Días más felices están justo al girar la esquina, espero que te mejores pronto», le escribió un día que ella estaba enferma. «Eres muy dulce, papá», fue lo único que pudo responderle.

A vosotrxs, ¿qué os parece este ‘juego’? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.