Durante muchos años, científicos e historiadores han intentado descubrir que se esconde tras el mensaje que una monja benedictina dijo escribir bajo la dicción del propio Lucifer, hace casi 400 años.




Cuentan que la hermana María Crocifissa della Concezione del convento de Palma di Montechario, en el sur de Italia, encontró, tras desmayarse, unas cartas en su mano escritas en una lengua y simbología indescifrable.




El convento creyó que se trataban de mensajes del demonio y que la hermana María estaba poseída, aunque ninguna de ellas comprendía lo que ponía en ellas.

Desde entonces, algunas de las cartas se han perdido, pero un grupo de investigadores del Ludum Science Center de Sicilia dicen haber decodificado quince líneas de una de las cartas mediante un programa de criptógrafos que sacaron de la Dark Web.

Este software vio que las cartas eran una mezcla de diferentes idiomas y lenguas escritas por la propia Hermana María, una experta lingüista, y la verdad es que las monjas del convento no iban desencaminadas en cuanto al contenido del mensaje. En el mensaje que se pudo analizar había escrito lo siguiente:

“Dios piensa que puede liberar a los mortales, pero este sistema no funciona para nadie. Dios, Jesús y el Espíritu Santo son muertos”.




La carta, llena de ideas desordenadas e inconsistentes, animaba a Dios a dejar al hombre en manos del diablo y otras blasfemias de índole muy variada.

Los investigadores del centro sospechan que la Hermana sufría de esquizofrenia o alguna dolencia parecida y por eso logró inventar el código pero no descifrarlo.

Pese a que el Ludum Science Center descartó la teoría de la posesión satánica, comentan que muchas sectas se pusieron en contacto con ellos tras publicarse la noticia.





¿Estáis de acuerdo con los investigadores con que la monja estaba enferma? O ¿Creéis en las posesiones y las profecías? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

Fuentes: abcgizmodo