Por muchos premios o por muy elegante que sea un podio o una alfombra roja, la gente auténtica nunca deja de ser fiel a sí misma. Es el caso de Red Gerard, un snowboarder olímpico de diecisiete años.

El adolescente tenía que competir en los Juegos Olímpicos, pero casi no acude a la cita. La noche anterior se la había pasando mirando la serie Brooklyn Nine-Nine por Netflix como si no hubiese mañana, literalmente.

Un compañero suyo le tuvo que sacar de la cama y prestarle una chaqueta que no encontraba. Y, pese una mañana tan ajetreada como esa, ganó la medalla de oro.

No solo eso, sino que ese ha sido el primer oro conseguido por Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang.

Para terminar de acaparar la atención de los medios y las redes, se le escuchó decir un sonoro “Holy fuck!” (Hóstia puta) que se transmitió por televisión.



Lo cual resume perfectamente la opinión que el mundo tiene de este snowboarder ya que es el americano más joven en conseguir una medalla de oro desde hace 90 años.

Él mismo se sorprende de lo que ha supuesto su victoria y no era consciente de lo importantes que son los Juegos Olímpicos de Invierno.

“Creo que no sabía lo que las Olimpiadas suponen. Crecí viendo los X-Games y hasta que no he ganado no me he dado cuento de que he cumplido un sueño”.

Gerard dice que lo que va a hacer ahora que ha ganado es celebrarlo a base de birras con el grupo de diecisiete personas, entre familia y amigos, que lo han acompañado en esta edición de los Juegos Olímpicos.

¿Habéis llegado nunca tarde a un sitio para luego arrasar? ¿Os ha hecho Netflix perder alguna cita importante? Contadnos vuestra historia en los comentarios de Facebook.

Fuentes: mashable, elitedaily