Jocelyn Morffi ha trabajado como profesora los últimos siete años en el colegio católico de Snts. Peter y Paul en Miami, Florida. Pero tras casarse con su pareja desde hace dos años ha sido despedida.

Parece ser que estos dos hechos no tienen ninguna posible conexión. Pero a veces nos olvidamos de que aún queda gente retrógrada en este planeta.

Y es que la pareja de Jocelyn (y actual mujer) es Natasha Hass, otra mujer, cosa que el colegio no vio con buenos ojos. Así que, cuando ella volvió del fin de semana después de la boda, le pidieron que dimitiese, pero ella se negó y al siguiente día la despidieron.

Florida no tiene una legislación específica en cuanto a la discriminación según la orientación sexual, con lo cual no pueden recurrir a la ley.

La joven profesora publicó su enfado en redes sociales con el siguiente texto:

“Este fin de semana me case con el amor de mi vida y, desafortunadamente, me echaron de mi trabajo por ello”.



 

El colegio se puso en contacto con los padres mediante una carta que les informaba de lo ocurrido sin concretar mucho el motivo. La mañana siguiente un grupo de unos veinte tutores se acumulaba frente las puertas del colegio reclamando explicaciones y haciendo comentarios a la prensa.

Una de las madres a cuya hija Jocelyn solía dar clase dijo que la profesora siempre había sido muy importante para el colegio y que nunca había intentado imponer ningún sistema de creencias a los demás.

Pero el colegio se ha negado a hacer ningún comentario público. Únicamente la Archidiócesis de Miami ha declarado algo al respecto.

“Uno debe entender que en cualquier empresa, institución o organización conlleva cierta políticas, enseñanzas y tradiciones que hay que respetar”.

Esperamos que el escándalo en este colegio consiga que Jocelyn encuentre rápidamente una escuela en la que se la valore y aprecie por lo que es, de forma que ella puede enseñar lo propio a las futuras generaciones.

¿Os sorprende que aún salgan casos como estos? ¿Creéis que deberían legislarse este tipo de discriminaciones en el ámbito educativo? ¿O si la escuela es privada debe poder gestionarlo como quiera? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

Fuentes: metro washingtonpost