Desde Fran Perea que nadie nos volvía tan locos con los números como este profesor de matemáticas. Robert Ligvoet es un danés de 28 años cuyo Instagram ha explotado en alcance gracias a las fotos de sus vacaciones y a un cuerpo al que también pegaríamos un buen viaje.

Muchas cosas buenas se han dicho de este profesor aunque, curiosamente, ninguna relacionada con la educación. A continuación, veremos algunos fotos que justifican el porqué de tanto revuelo.

El profesor es extremadamente guapo

Tanto, que la mitad de los alumnos tienen tendinitis de tanto levantar el brazo.

Si no fuese tan hermoso sería la típica foto de asesino en serie

Ni cupido dispara de esa forma.

Incluso las tortugas quieren que les dé lomo

«Con paciencia y esmero, te comeré entero.»

La naturaleza le abraza



Los árboles le hacen spooning (la cucharita).

Si lo ve la sirenita…

Pondría las huevas muy rápido para que los fecundara semejante ejemplar.

No está muy fuerte

Está aguantando su peso a base de sex appeal

Greenpeace ha ido a buscarlo para que pare de derretir los polos

Pero estaba tan mono que no le han dicho nada para no molestarle.

El traje es su segunda piel

Se la quitaríamos sin problema.

Se atreve con todo

El reno de atrás lo sabe y se está poniendo malo con solo mirarlo.

Esto no es una cascada

Sino flujos de todos los hombres y mujeres que lo han mirado a los ojos.

En la nieve le es difícil pescar

Pero en la discoteca no tarda ni un minuto.

No deja indiferente a nadie



El maniquí de detrás no para de mirarle.

Otro caso de deshielo por culpa del profesor.

Hielo + profesor de matemáticas = cambio climático.

No sé que tipo de medusa es este

Pero espero que sea una medusa del amor.

¿Habéis tenido nunca un profesor o profesora extremadamente guapos? Ponédnoslo en los comentarios.