Cuando pensamos en una red social que nos permite compartir nuestras fotografías sobre viajes, habitaciones de hoteles de lujo, comida de lo más exótica y nuestras piernas tendidas delante de una playa en pleno veranito, la primera que nos suele venir a la cabeza es Instagram y todo el ecosistema que la rodea. Esta red social se ha ganado su fama a pulso, pero también ha despertado algunas polémicas, como el hecho de promover una imagen del cuerpo que no se corresponde con la realidad. Nuestra protagonista de hoy tiene algo que decir al respecto.

Karina Irby es una diseñadora de bikinis australiana que ha decidido acabar con los ‘retoques’ en Instagram de una vez por todas.

Compartió una foto en la que podía verse dos imágenes: una de ella en Instagram y otra de ella ‘en la vida real’.

«Intenta no juzgar a un libro por su portada. Todos somos culpables de esto, especialmente los que vivimos en el mundo de las redes sociales».

«Mantén tu mente abierta y se consciente de que todos somos diferentes y tenemos diferentes historias».

Muestra su imagen tal y como es en la realidad: hermosa, con su celulitis y sus volúmenes; no hay de qué ocultarse.

Explica también que muchas personas le han dicho de todo por tener esa figura. Que incluso le han recomendado someterse a una cirugía para ‘quitarse esos fallos’.

Explica que en la vida hay cosas mucho más importantes: su padre es cuadripléjico y su madre se está recuperando de una cirugía a corazón abierto; casi todas las horas de su día las dedica a sacar a flote su empresa; y, aún así, saca el tiempo de donde sea para decirle a su pareja, Ryan, hasta tres veces seguidas, que lo quiere, antes de irse a dormir.

«Sufrí bullying en la escuela y sufro bullying ahora, la única diferencia es que hoy ya no me importa y solo me da risa».

«Estoy feliz y orgullosa de mí misma y en quien me he convertido y espero que todos los que lean esto puedan amarse también».

A vosotrxs, ¿qué os parece su historia? ¿Estáis de acuerdo con ella? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.