El tema de la transexualidad esta ‘en su mejor momento’ en lo que se refiere a aceptación y normalización social. Lo que antes era tabú, hoy en día está más abierto a debate que nunca. ¿Significa eso que no queda más trabajo por hacer? En absoluto. Hay mucho trabajo por delante y la historia que os traemos hoy lo demuestra con creces.

Emma es una usuario transgénero de Tinder que, en su bio, decidió poner, al principio de todo, su realidad e ir de frente.

«Hasta noviembre, tengo pene. Úsalo antes de que lo pierda«. Así es, la joven tiene su operación de cambio de género programada para finales de año y se sinceró con cualquiera que quisiera conocerla.

Pero muchos usuarios parecieron no entenderla…

-¡Explícame tu bio!

-¿Qué hay que explicar?

-Lo de ‘tengo un pene hasta noviembre’.



-Se explica por sí mismo, ¿no?

-No.

-Tengo un pene hasta noviembre. Después de noviembre ya no lo tendré.

-Jajaja… No lo entiendo, ¿cómo?

-No entiendo qué parte de esto no entiendes, Fernando. Céntrate en el partido.

-¿De verdad tienes pene? ¿Cómo es todo el proceso? No pasa nada si no quieres contestar 🙂

-Paso 1: nacer con pene.

Paso 2: no nacer con una vagina.

Paso 3: no habersesometido a una cirugía todavía.

-¿La cirugía cuesta mucho?.

¿Cuándo te diste cuenta de que no estabas cómoda siendo un chico y quisiste convertirte en chica?

Es algo muy valiente por tu parte.

– Te puedo dar una referencia de descuento si es lo que estás buscando.



-Estoy confuso con la primera parte de tu bio.

Me gusta mucho la segunda parte.

-¿Qué es lo que hay que pillar?

-Lo de que tienes pene hasta noviembre. ¿Cómo así?

-Que la cirugía no está prevista hasta noviembre y el kit de cirugía casero no llegaba hasta diciembre.

Fue una elección fácil.

– Ah eso tiene más sentido…o no.

-¿Qué piensas hacer esta noche?

-Explicarle lo que es un pene a Daniel, por lo que veo.

-No te preocupes, sé perfectamente lo que es un pene. Solo quería saber cómo habías acabado con una.

-¿Mala suerte?

Pero lo voy a eliminar con veinte mil dólares y las suaves manos de un doctor tailandés que conduce un Ferrari y lleva un duro negocio.

-Genial. Ahora que hemos acabado con esto. ¿Qué harás el resto de la noche?

-Hacer cabriolas con la basura que tengo metida entre las piernas al estilo de ‘El silencio de los corderos’.

Cosas como estas nos demuestran que aún queda mucha concienciación por repartir y que, a pesar de que hemos dado pasos de gigante, el camino es muy largo.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta divertida situación? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.