Es importante intentar huir de la superficialidad e intentar valorarnos por lo que somos. Pero es una realidad que nuestro apariencia y la forma en que nos vemos son aspectos que nos influencian mucho cada día, para bien o para mal.

Por ese motivo, un mal peinado puede hacer que la persona con más confianza del mundo no quiera salir de casa.

Pero, ¿podríamos pensar que un mal peinado es un abuso digno de ser considerado un delito?

Este es el caso de Kelsey, que al cumplir 13 años decidió reinventarse con un nuevo look.

Así que se regaló un nuevo peinado y fue a hacerse mechas.

Su tía, que la acompañó, le hizo una foto donde aparecía sonriente y feliz.





Sin embargo, no le duró mucho. Según las noticias que se han difundido estos días, al llegar a casa sus padres ellos le dijeron: “Las acciones tienen consecuencias”.

Entonces, los padres habrían decidido cortarle el pelo como castigo. De forma que la pequeña se mostraba avergonzada y no quería ni enseñar su cara.

Actualmente los padres son lo que se están enfrentando a las consecuencias. Ambos son bomberos de la misma ciudad y fueron suspendidos temporalmente debido a unos posts de Facebook que hizo la tía de Kelsey donde insinuaba que el peinado tenía como objetivo humillarla.





Su tía consideraba que su sobrina estaba sufriendo abuso emocional con ese corte de pelo. Desde entonces, Servicios Sociales ha iniciado una investigación para valorar el alcance de esta acción o castigo por parte de sus padres.

¿Vosotrxs que pensáis? ¿Creéis que es un simple castigo de los padres por no consultarles lo del peinado o se han excedido? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.