A pesar de que nunca hayáis puesto un pie en uno, casi todxs sabréis ya lo que es un Hooters. Esta compañía norte americana (sin franquicia en España), se popularizó hace ya no pocos años por ofrecer a sus clientes la posibilidad de ser atendidos en ropa interior muy escasa por mujeres que ellos calificaban de ‘despampanantes’. Con la polémica vino el éxito y, desde entonces, muchos colectivos pidieron el cierre de un restaurante que solo buscaba la cosificación de la mujer. Pero otros colectivos pedían otra cosa muy diferente: que se hiciese lo mismo con los hombres. Este último grupo parece que, desde ahora, tendrá sus sueños cumplidos… o no. 

Tallywalkers es atendido única y exclusivamente por chicos musculosos, sin camiseta y en calzoncillos.

Su sucursal está en Dallas, Estados Unidos, y por ahora no ha salido de la tierra en donde nació.

Surgió en 2015 de la mano de Rodney Duke… aunque su sueño se acabó en 2016, teniendo que echar el cierre al recinto.

En su carta podias encontrar comida americana de lo más típica: hamburguesas, pizzas y mucha, mucha carne (además de la de los camareros).



Sexualización del cuerpo en su máxima expresión que, esta vez, ha encontrado su lugar en el del hombre (por variar un poco, al menos).

Esta propuesta había tenido mucho calado entre las mujeres y, sobre todo, en el colectivo homosexual.

¿Conseguirán reabrir? ¿Habrá sido una moda pasajera? ¿Una moda dañina para nuestra sociedad? Dejadnos vuestra opinión en los comentarios.

Fuentes: guidelive theguardian