En Oregón, Estados Unidos, fue encontrada muerta la modelo de 28 años, Sara Zghoul. Su cuerpo estaba descuartizado y decapitado dentro de dos bolsas de viaje en el maletero de un BMW aparcado en un barrio residencial de la ciudad de Aloha.

El propietario del vehículo  fue detenido tras un intento de suicidio, cortándose las venas y la garganta, que no fructiferó.

Un portavoz de la oficina del sheriff del condado de Washington confirmó que los restos del cuerpo descuartizado eran de la modelo e informó que la pudieron encontrar gracias a la llamada de un ciudadano.

El supuesto asesino fue atrapado por la policía de Beaverton, Portland, cuando lo encontraron pidiendo ayuda en un bosque tras haber intentado suicidarse.

Las autoridades revelaron más tarde que el sospechoso se trataba de Jeremiah Ward Johnston de 35 años, un delincuente habitual del estado que acaba de salir de prisión hacia 3 meses.

Actualmente Jeremiah se encuentra hospitalizado debido a que antes de que llegase la policía intentó cortarse las venas y la garganta.

Aparentemente no existe ninguna relación entre el sospechoso y la víctima, más allá de que vivían relativamente cerca.

Sara era madre de un niño de tres años y trabajaba de actriz y modelo. Un niño que, tristemente, a día de hoy no entiende del todo que su madre no regresará.

La red ha mostrado su peor cara con algunas bromas y comentarios desagradables, pero la mayoría de gente ha manifestado su apoyo y condolencias a la familia, recordando, en especial, la triste situación del pequeño huérfano.

D.E.P.

¿Se debería ser menos permisivo con los delincuentes reincidentes? ¿Qué se podría haber hecho para evitar esta tragedia? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

Fuentes: news.com.au elpais