Steve Jobs es un nombre que sonará a muchos (por no decir a todo el mundo). Es la figura a la que se suele asociar Apple y todas las innovaciones que esta empresa, única en su sector, ha aportado al mundo de la tecnología a lo largo de los años. Pero ¿sabíais que Jobs no fundó a la compañía de la manzana en solitario? Junto a él, había otro genio de la tecnología al que le debemos la mayor parte de lo que es Apple hoy en día: Steve Wozniak.

Woz, como era conocido entre sus amigos, fue uno de los genios tecnológicos más grandes de su generación. Nacido en el año 1950 en Sunnyvale, un pequeño pueblo californiano de 120.000 habitantes. ¿De qué forma parte este pueblo más adelante? De lo que hoy en día todos conocemos como Silicon Valley, nada más y nada menos.

Wozkiak y Jobs se conocieron a través de un amigo en común y, desde un primer momento, hubo un feeling especial entre ellos. Juntos crearon la que sería considerada como el primer ordenador de la historia: el Apple I.

El papel que tuvo Wozniak en el proceso fue decisivo, ya que se encargó de la parte electrónica y del diseño de Hardware. Tras un largo camino y hasta que la Universidad de Berkley no vio el proyecto, se acabó dando origen a la empresa Apple Computer.

Él era un genio de la tecnología, pero Jobs lo era del marketing y en este punto, en varios de los aspectos en los que se estaba enfocando la compañía, Wozniak no estaba de acuerdo.



Tras sufrir un accidente de avión que lo dejó bastante tocado de salud, Woz decidió dejar la compañía. Pero no por llevarse a matar con su socio, sino porque necesitaba nuevos retos; darle un giro a su vida.

En 1985, dejaba Apple guardando un muy buen recuerdo de su amigo: “Los genios revolucionarios no son solo los que construyen algo diferente sino los que además logran venderlo”.

Fuera de Apple, creó grandes aparatos como el ‘mando a distancia universal’ y dedicó muchos años a enseñar en colegios como profesor.

Ha seguido en activo desde entonces, pero siempre con un perfil bajo. Dedica su tiempo a pasárselo bien y a llevar una vida de lo más tranquila y familiar junto a su familia. Actualmente es profesor adjunto de la Universidad de Tecnología de Sydney, en la que da clases vía videoconferencia.

Cuando hablamos de Apple y de todo lo que ha supuesto para la humanidad, no solo debemos pensar en Jobs y en su capacidad de dar espectáculo, sino también en el cerebro que hizo toda esa tecnología posible. Debemos dar las gracias a Steve Wozniak.

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Fuentes: elindependiente tecnologia.press