Después de discutir si la Tierra es plana, después de la teoría de la evolución contra el creacionismo, después de todo eso y más, llega el debate científico definitivo ¿Es malo crujir los nudillos?

Se dice que esta práctica puede producir artritis a la larga, pero si nos ponemos serios hay que decir que, como la mayoría de amenazas maternales, es mentira.

Crujirse los dedos no es más que una manía que puede ser molesta para algunos, pero que no tiene consecuencias ni positivas ni negativas.

De hecho, en 2009, Donald Unger recibió un Ig Nobel (una parodia de los premios Nobel) tras crujir una de sus manos dos veces al día durante cincuenta años, certificando que ambas funcionan igual de bien a día de hoy.

El ruido que se produce no es debido a que nada se rompa o a que se produzca un desgaste, sino que lo hace el líquido sinovial.



Este líquido, situado en las articulaciones, evita el roce y desgaste entre los huesos unidos. Dentro de ese fluido se acumulan gases que forman burbujas. La explosión de esas burbujas es lo que oímos cuando hacemos que nuestros dedos crujan.

Esta acción se convierte en adictiva pero, más allá de una costumbre molesta, no es malo para nosotros.

Nuestra teoría es que hay lobbies muy fuertes que no soportan el ruido que genera el crujirse los nudillos. Así que se infiltraron en ámbito científico para sembrar la duda acerca de este tema, que no había llamado la atención de nadie. Todo, para acabar con un vicio que les pone de los nervios pero que, pese a quién le pese, no es nocivo, en ningún sentido, para nuestro cuerpo.

¿Vosotrxs os crujís los dedos? ¿Sois de los que os hace rabia que otros lo hagan? Cuéntanoslo en los comentarios de Facebook.

Fuentes: elmundo lavanguardia