Normalmente, tenemos esa imagen idílica de la unidad familiar en la que todo el mundo es feliz. Y puede que no sea siempre así, pero hay algunos casos de entornos familiares que sorprenden por su brutalidad y apatía.

Un ejemplo claro de ello es esta familia del Sud de California, en cuya casa encontraron a los 13 infantes atados a sus camas y en unas condiciones deplorables.

David Allen Turpin y Louise Anna Turpin tuvieron a todos sus hijos encerrados en su casa limitando su libertad de forma obsesiva. Les permitían bañarse solo una vez al año y todos fueron encontrados con problemas de desnutrición.

Como mucho, salían todos juntos de vez en cuando y sin que uno de los padres les perdiese de vista.

Los padres compraban solo comida para ellos y les daban algo de vez en cuando a los niños. Los únicos que estaban bien alimentados eran los perros y el pequeño de dos años.

Las edades de los pequeños iban de 2 a 29 y no estaban escolarizados. Se les enseñaba en casa y, de hecho, casi siempre les hacían dormir de día y los levantaban por la noche.

Aparte de atarlos, cualquier conducta no tolerada era castigada con palizas o estrangulamientos.

Todo hubiese permanecido oculto si no fuese porque una de las hijas, de 17 años, escapó de la casa tras mucho tiempo planeándolo y consiguió avisar a la policía.

Actualmente los padres están detenidos y se enfrentan a cadenas perpetuas  mientras los niños han sido trasladados a diferentes centros médicos. Desde allí han indicado que necesitaran tratamiento físico, pero sobre todo necesitaran atención psicológica durante un largo período de tiempo.

Cuanto más investiga la policía y cuanto más hablan los niños más cosas descubren sobre los horrores de esa casa. Desde actitudes lascivas del padre a diferentes tipos de maltrato físico y psicológico, de hecho, uno de los niños pensaba que su nombre era Idiota.

Irónicamente, la única cosa que se les permitía a los infantes hacer era escribir. Así que cada uno tenía un diario personal mediante el cual la policía ha podido sacar muchas conclusiones.

Lo más sorprendente de todo son algunos motivos de los padres y el hecho de que estaban intentando tener otro hijo. Y es que David Allen Turpin y Louise Anna Turpin soñaban con tener su propio reality show siendo ese el motivo principal por el cual se trasladaron a California.

¿Qué opináis de lo que ya se conoce como “La Casa de los Horrores»? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.