En los años cincuenta, la imagen de lo que debía ser una mujer estaba desgraciadamente muy definida en todos los ámbitos sociales y especialmente en los medios de comunicación. Una mujer debía ser sumisa, trabajadora, cuidar de su marido y sus hijos, etc. Todo sin dejar de sonreír. Una barbaridad.

Dicha imagen se hacía evidente y se fomentaba en los anuncios de la época. Lo cual aprovechó el fotógrafo Eli Rezkallah de Beirut en un proyecto llamado “En un Universo Paralelo” dónde ha cambiado los roles de género representados en esos anuncios para hacer evidente su absurdez. A continuación os mostramos diez ejemplos de su trabajo.

10Empujando esos leotardos

Cuando les vendes a ellos, un producto que es para ellas.

9Los hombres no abandonan la cocina

Esta cadena de comida rápida les ofrecía su producto a las mujeres “ayudándolas” a hacer de la cocina algo más rápido y sencillo.

8Enséñale que este mundo es de las mujeres

¿Quién no se ha despertado con la corbata puesta?

7¿Significa esto que un hombre es capaz de abrirlo?

¿Significa esto que alguien con pulgares puede abrirlo?





6Es bueno tener un hombre en la casa

Aunque parezca que ofrece un taxidermista para tu mujer, originalmente el anuncio promocionaba pantalones.

5Tranquilo cariño, no quemaste la cerveza

Los publicistas de aquel entonces sí que tenían el cerebro quemado.

4Lo que pasa si tu mujer se entera de que no has comprado café fresco

Este es de lo peores con diferencia.

3La mañana de Navidad será más feliz si le compras una aspiradora





Todo el mundo sabe que las instrucciones se leen mejor estirado.

2Lo bueno es que no perdió la cabeza

Vemos que la marca Leggs se convirtió en una estrella en lo que a anuncios machistas se refiere.

1Sal antes de la cocina

Al hombre al menos le han puesto una mesa para dejar los platos.

¿Qué opináis del proyecto de este fotógrafo? ¿Os parece interesante la idea o es demasiado demagógica? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.