Depende de la época del año en la que han nacido, las mariposas Monarcas pueden vivir de 2 semanas a 5 meses en condiciones óptimas. Pero este pequeño nació con un ala mal formada con lo cuál seguramente no duraría tanto así que Romy McCloskey decidió ayudarla.

Romy es una chica que empezó a cuidar mariposas cuando encontró tres orugas en un arbusto de su patio. Así que cuando salieron del capullo y vio que una estaba herida, se propuso operarla.

bugs life butterfly GIF

Todo lo hizo con cosas que todos podemos encontrar en nuestra casa. Usando algodón, palillos, tijeras y otras instrumentos caseros se preparó para realizar un trasplante de ala.

¿Quién haría algo así por una simple mariposa? Resulta que Romy tiene un sentimiento especial hacia ellas ya que su difunta madre siempre le decía:

«Siempre que veas una mariposa sabrás que estoy contigo y que te quiero».

butterfly GIF

Así que el salvar la mariposa era una obligación para ella. Por suerte, Romy trabaja como diseñadora de ropa y es una bordadora profesional con lo cuál estaba perfectamente capacitada para la cirugía a realizar.

80s commercials GIF

Su objetivo era cambiar el ala herida por un ala de otra mariposa que murió días atrás capturando el procedimiento en las imágenes que os mostramos a continuación.



mariposa

Detallar primero que el ala rota se trata de una herida producida antes de entrar en la crisálida. Si fuese un defecto genético Romy no salvaría la mariposa para evitar que ese defecto pasase a futuras generaciones.

mariposa1Esto fue todo lo que se necesitó para el trasplante: Una toalla, una percha, pegamento, mondadientes, tijeras, polvos talco, pinzas y una ala de sobras.

mariposa2

Primero se aseguró de que podía mantener la mariposa en una posición estática y segura y le quitó el ala dañada. No fue necesaria anestesia ya que no tienen receptores de dolor en las alas y es el equivalente nuestro a cortarnos el pelo o las uñas (excepto que a nosotros nos vuelve a crecer).

mariposa3

Con paciencia y pulso le consiguió pegar la nueva ala.

mariposa4

Las lineas negras no casaban a la perfección y perdió el punto negro, en la parte baja del ala, que la señala como un macho. Pero aún así lo importante era que volase.

mariposa5

Llegó la hora. Después de dejarla descansar durante un día entero y alimentarla con néctar para que tuviese energía llegó el momento de ver si podía volar.

mariposa6

Y fue un éxito. Rápidamente realizó un pequeño vuelo para luego quedarse en un arbusto a descansar.

Así que tanto Romy como nosotros le deseamos a este pequeño muy buena suerte durante lo que le quedé de vida.

¿Habéis curado nunca a un animal herido? Contadnos vuestra historia en los comentarios de Facebook.