Cuando alguien está en su lecho de muerte, sus últimos deseos se suelen tomar de forma muy, pero que muy seria. Son las últimas palabras de alguien que pasará a mejor vida, por lo que, respetarlas, es un acto casi obligatorio. Pero, ¿qué pasa si esas ‘palabras’ no son demasiado…coherentes? Pues que, quizás, hay que tomar medidas excepcionales. La historia de hoy es una buena muestra de ello.

El protagonista es un hombre que, en vida, se le conocía como alguien tremendamente avaricioso y tacaño. Había amasado una gran fortuna y no pensaba en nada más que en su dinero.

hombreentierratododinero

Así que, en su lecho de muerte, le hizo una última petición a su mujer:

«Entiérrame con todo mi dinero, quiero llevármelo todo para el más allá»

Resultado de imagen de popcorn gif

El día del entierro, la mujer, vestida de negro, dejó una caja de zapatos encima del ataúd mientras lo enterraban.

hombreentierratododinero2

Uno de los asistentes le preguntó si de verdad había dejado todo el dinero en esa caja.

hombreentierratododinero4




Ella le dijo que, como buena cristiana, tenía que cumplir la última voluntad de su marido, solo que con un matiz:

hombreentierratododinero5

«Claro que lo he hecho. Lo metí todo en mi cuenta corriente y le escribí un cheque»

hombreentierratododinero6

Técnicamente sí que le metió todo su dinero en la tumba… ¿no? Para nosotros, se trata de una absoluta genialidad.

A vostrxs, ¿qué os ha parecido? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 




Fuentes: littlethings boredomtherapy