No hay nada mejor que celebrar el cumpleaños con la familia. Este padre e hijo se fueron al gimnasio, donde asisten regularmente, para celebrar el 90 aniversario del padre. La sorpresa fue cuando el que parecía estar en menor forma física, va y hace lo que veréis a continuación:

«Creo que lo hace bastante bien teniendo en cuenta que se rompió ambos codos cuando era un niño “, asegura el hijo.

Brutal, ¿verdad? Ya nos gustaría llegar a su edad y mantenernos a ese nivel o, simplemente, seguir haciendo ejercicio. ¡Que envidia!