Las películas consiguen mantener interesados y entretenidos a muchos espectadores durante su proyección, y en muchas ocasiones se utilizan ciertas mentiras. A cuesta de repetirlas, algunas han calado fondo en el mundo del cine que ya forman parte de la vida de los espectadores e incluso nos hagan pensar que son en verdad cuando en realidad no lo son y hoy os traemos algunos ejemplos.

A continuación os dejamos una lista de 10 mitos que las películas de Hollywood nos han hecho pensar que eran ciertos pero en realidad no lo son. ¡Descúbrelos a continuación!

1.El cloroformo no funciona tan rápidoResultado de imagen de chloroform film

Con el cloroformo, los secuestradores u otros villanos reducen a su víctima en cuestión de segundos utilizando sólo un pequeño pañuelo. Sin embargo, en la vida real este anestésico no funciona como en las películas: se necesita que el paciente inhale los vapores del cloroformo durante al menos cinco minutos para que caiga en un profundo sueño. Para que siga inconsciente, hay que suministrarle de forma continua el cloroformo.

2. La policía puede rastrear una llamada inmediatamenteResultado de imagen de police phone track

Cada vez que un policía rastrea una llamada, debe engañar al criminal para que permanezca al teléfono el tiempo suficiente para ser localizado. En la realidad, desde que los operadores telefónicos instalaron los mecanismos de conmutación electrónica en los años 70, localizar una llamada realizada desde una línea fija es muy sencillo.

En relación a los teléfonos móviles, no están vinculados a una ubicación específica pero la policía puede localizarlos a través del GPS o triangulando su posición en función de las antenas de telefonía cercanas y con un segundo de llamada sería suficiente.

3. La tortura no funciona siempreResultado de imagen de torture film

Es habitual ver al héroe torturar al villano para evitar una tragedia, pero los estudios coinciden en que la tortura no es un buen método para obtener información si el tiempo apremia, pues resulta imposible saber si la información que sale de la boca del villano es veraz.

4. Nunca se debe administrar un fármaco directamente al corazón

Tanto en Pulp Fiction como en La Roca sus protagonistas se libran de una muerte segura inyectándose un medicamento directamente al corazón, pero en la vida real apenas se utilizan por sus altos riesgos.

Administrar un fármaco por vía venosa es un método de distribución sencillo y eficaz, pero también dejaría un agujero en nuestro músculo cardíaco. Además, clavar la aguja sin calcular la trayectoria mientras estamos perdiendo la conciencia puede ser mortal, pues podríamos dañar alguna zona delicada del corazón o perforar nuestro pulmón.

5. Los forenses necesitan tiempo para resolver los crímenes.Resultado de imagen de dexter morgan

Todo proceso científico necesita de tiempo. La escena del crimen suele estar llena de ADN y huellas, y no sólo las del culpable. Además, hay que tener en cuenta que si las muestras son viables, los investigadores tienen que encontrar con quién compararlas. Sólo el 3% de la población han cedido por algún motivo su ADN a las bases de datos policiales, por lo que lo más probable es que no exista coincidencia.

En la vida real, una investigación depende más del trabajo de campo policial que de la ciencia forense, la cual se utiliza para demostrar finalmente la culpabilidad del sospechoso.

6. Los desfibriladores no reinician un corazón que ha dejado de latir.Resultado de imagen de desfibrilador resucita pelicula

Seguro que todos hemos visto alguna escena en la que el monitor cardíaco se detiene y queda plano. El médico pide las palas, las frota, aplica unas descargas… y el protagonista resucita milagrosamente.

Sin embargo, un desfibrilador no puede reiniciar un corazón que ha dejado de latir, sino que devuelve el ritmo adecuado al corazón. Cuando el corazón está entrando en paro cardíaco y comienza a convulsionar, una descarga eléctrica le obliga a reiniciarse y latir con ritmo normal, normalmente acompañado de varios fármacos.

7. No hay que esperar para denunciar una desaparición.

En muchas películas hemos visto a un protagonista que ha ido a denunciar en Comisaría la desaparición de alguien, pero la policía le ha comunicado que no puede hacerlo hasta que hayan pasado 24 o 48 horas.

Esto es falso: las primeras 24 horas de un secuestro son cruciales y esperar 48 horas reduciría drásticamente las posibilidades de encontrar con éxito a la persona desaparecida. La única regla real es que el denunciante sea un familiar cercano, aunque en caso de menores se podría obviar. La policía en base a los indicios decide si empezar o desestimar la búsqueda.

8. La locura como argumento en la defensa.Resultado de imagen de dementia judge movie

Aunque en las películas los criminales quedan libres por la llamada «locura transitoria», puede no ser muy buena idea jugar esta carta. Los datos judiciales dicen que los abogados sólo alegan la locura transitoria en un 1% de los casos, y de estos sólo en el 25% se ha conmutado la pena de cárcel del acusado por un internamiento en un centro de salud mental.

Mientras que un preso normal puede ir progresando de grado y reducir su condena con trabajos y buen comportamiento, un delincuente con problemas mentales deberá seguir terapia y tomar medicación hasta obtener el alta médica.

9. Los silenciadores no son totalmente silenciosos.

Las armas de fuego producen 3 sonidos al ser disparadas: la explosión de la pólvora, la bala rompiendo la barrera del sonido y el casquillo cayendo por la recámara. El silenciador sólo es capaz de suavizar el primero de ellos.

La explosión producida en el cañón de un arma estándar alcanza los 160 decibelios y con el silenciador se reduce el ruido hasta los 120 decibelios, lo que equivale al sonido de un martillo neumático en funcionamiento.

10. Pedir ayuda al ahogarse no es fácil.Resultado de imagen de drowning help

Hay películas en las que algún personaje ha caído al agua y, tras varios segundos, ha salido a la superficie gritando y agitando sus brazos para pedir ayuda. Sin embargo, cuando una persona es privada de oxígeno, sus fuerzas menguan a una velocidad alarmante y sin aire en los pulmones no se puede gritar.

También existe la histeria acuática, un estado de ansiedad que experimentan las personas cuando el cansancio se apodera de ellos mientras nadan. Lejos de mantener la calma y guardar fuerzas, el miedo les hace chillar y agitarse con todas sus fuerzas en busca de auxilio, lo que no ayuda sino que empeora su situación y disminuye las posibilidades de supervivencia.

¿Qué te han parecido estos datos? ¿Cuál te ha llamado más la atención? Si quieres descubrir varias mentiras muy típicas del cine, ¡echa un vistazo a nuestro siguiente post!

[contentcards url=»http://www.cabroworld.com/2016/08/08/mentiras-muy-tipicas-del-cine/» target=»_blank»]