Hace diez años, Shaun Smith era un gángster que se dedicaba a torturar personas, atacar con granadas, disparar con AK-47 y utilizar bombas de napalm hechas por él mismo en contra de sus enemigos. En 2003, estuvo a punto de morir después de que una banda rival lo intentara hacer explotar a través de un coche bomba. Tras pasar cinco años en prisión por delitos relacionados con armas de fuego, empezó a trabajar como cobrador de deudas y a dirigir un gimnasio de boxeo y artes marciales mixtas.

Durante un reportaje, Smith llamó a dos de sus socios de confianza después de haber escuchado rumores de que habían estado vendiendo esteroides en el gimnasio situado en Warrington no dudó en dar una bofetada a uno de ellos y a multarlos como podrás ver a continuación.

Aquí os dejamos el VÍDEO con todo lo que sucedió (a partir del minuto 00:55 empieza a hablar con ellos). ¡No os lo perdáis!

Shaun les recrimina el hecho de haber vendido esteroides en su gimnasio y da una bofetada a uno de ellos y les dice que si quieren seguir trabajando y quedarse en el gimnasio le tendrán que dar 1000 dólares al final del día. Al final, les invita a un café y se justifica diciendo que ellos han hecho dinero en su negocio, tiene que pagar el alquiler, la electricidad… y son negocios.

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«Diez años atrás, solía trabajar para villanos y perseguía el dinero que un malvado debía a otro a razón de un trato que había ido mal. Hoy trabajo para pequeños garajes, concesionarios de coches… el tipo de compañías que son el eje de la economía. Ahora no gano mucho dinero, pero ya no tengo que llevar un arma nunca más».

¿Qué piensas de Smith y del suceso que ha protagonizado?