Susan Linda Hayes es una mujer de 55 años a la que se le dio permiso legal para gestionar las cuentas bancarias de su madre Patricia Bancroft, de 84, después de que ésta fuera diagnosticada con demencia en septiembre de 2011. En enero de 2013, su salud empeoró por lo que Hayes se quedó a cargo de sus finanzas. Sin embargo, Susan saqueó las cuentas de su madre, dejando una con 1,8 euros (en la que había 105.000 euros) y otra con 32.000 en honorarios de cuidado no remunerado..

llLa madre había acordado pagar a su hija su luna de miel, pero Susan aprovechó para sacar el resto de dinero que quedaba en la cuenta. Además, ella y su marido se mudaron a la casa de su madre donde vivieron sin pagar alquiler mientras que la madre se encontraba en una residencia.

Tras conocerse las tasas de asistencia no remuneradas, la Oficina de Defensa Pública se involucró para proteger a Patricia por no tener la capacidad mental para tomar ciertas decisiones.

Patricia Bancroft of Preston who's daughter stole £100,000 from herLa fiscal dijo que «se trata de un caso de alta culpabilidad en el que hay un abuso de posición y confianza debido a la vulnerabilidad de la madre». Las autoridades han informado que ha habido una conversación con la acusada en la que ha confesado la apropiación indebida del dinero de su madre para su propio beneficio.

Vile... Susan Hayes and her husband moved into her mum's home, where they lived rent free, while Mrs Bancroft was cared for at a residential home.

Cuando Patricia falleció a los 84 años en junio, tenía tres cuentas: en una, los investigadores encontraron 1,80 euros, en la segunda, en la que se le pagaba la pensión, se le había retirado más de 136.000 euros y de la tercera sacó 8.000.

Susan declaró que había cogido el dinero a su madre para «pagar las deudas que su marido tenía en sus empresas». Tras la detención, ha sido condenada a tres años de cárcel.

Susan Linda Hayes, 55, of Preston stole £100,000 from her disabled motherPor su parte, el juez le manifestó lo siguiente: «La víctima era su madre ya anciana. Lamentablemente, falleció en junio de este año a la edad de 84 años. Saqueó sus cuentas, trató su dinero como si fuera el suyo y e hizo retiradas de dinero a voluntad. El descaro real de esta ofensa es que eligió sacar provecho de alguien a quien tenía que dar protección».